Sí, Joan García volvió y no pasó nada. Unos billetes que volaron sin llegar al estadio, los peluches guardados por el aviso de cierre, incluso con peluches y unas pancartas con ratas azulgranas en el fondo de Cornellà.
El partido, aunque increible que parezca, fue la antitesís de muchas de las anteriores victorias del Espanyol. El Espanyol mereció ganar el partido de cabo a rabo, si los porteros no hubieran estado acertados, el resultado podría ser 4-2 antes de los cambios de Pedri, Fermín. Olmo y Lewandoski.
Realmente la clave fueron los paradones de Joan Garcia y las tremendas carreras de Fermin que destrozó en la jugada del 0-1 a Cabrera, habilitando a Olmo para una vaselina parabólica a la escuadra opuesta de Marko a cinco minutos del final.
Luego con el equipo roto, en otra contra del mismo jugador, Lewandoski casi solo remató a placer para el 0-2.
Se niega el ganar al FC Barcelona en liga en Cornellà-Prat y van 14 temporadas y 16 años. Veremos si tenemos mejor suerte rompiendo el maleficio con el Girona, que tampoco a perdido en nuestro feudo en partidos de liga.
El equipo funciona muy bien, y esto puede pasar con los que están delante nuestro que pertenecen a otra liga y otro nivel. Centrarse en el Levante que viene eufórico de ganar en el Pizjuán.
Así, si da gusto perder un derbi, porque lo dejaron todo, no como años atrás. Esta señal, le tiene que indicar a la propiedad que ha de seguir fortaleciendo el club para poder un paso adelante e intentar alcanzar al Villarreal.
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