domingo, 25 de octubre de 2026
sábado, 24 de octubre de 2026
RACING DE SANTANDER 2-1 RCD ESPANYOL " NI FORTUÑO CON SUS PARADAS SALVAN LA CABEZA DE UN MANOLO VIRTUALMENTE DESTITUIDO"
De mal en peor y esto solo tiene una solución el cese del entrenador sin crédito esta vez en este funesto año 2026 que esta vez ya no tiene colchón.
El equipo no sabe dar dos pases correctos, ni en defensa y en el último pase en ataque . Solo han salido bien dos jugadas en todo el partido, el resto es un despropósito de patadones al espacio, despejes sin lógica y una agonía y ansiedad palpable en todos los jugadores menos Cabrea y Fortuño que se sostienen firmes en sus funciones.
Sergio Garcia ha de ser el nuevo entrenador a la espera de contactos y negociaciones con Marcelino, Rafa Benitez o si le apeteciera volver a un Valverde que quiere año sabático.
62' · Edu Expósito (0-1)
El Espanyol culminó una buena transición ofensiva y se adelantó con un disparo raso desde la frontal.
69' · Jeanuël Belocian (1-1)
El Racing respondió con un potente disparo cruzado desde fuera del área.
84' · Yassir Zabiri (2-1)
El delantero aprovechó un rechace dentro del área para completar la remontada.
21.437 espectadores · Árbitro: Jesús Gil Manzano.
1. La crónica: una ventaja que el Espanyol volvió a dejar escapar
El RCD Espanyol salió de El Sardinero con una derrota por 2-1 que agrava su situación deportiva y vuelve a poner el foco sobre el funcionamiento colectivo del equipo de Manolo González. El conjunto blanquiazul consiguió adelantarse en el segundo tiempo, pero no supo gestionar la ventaja: el Racing empató siete minutos después y culminó la remontada en el 84.
Lo más preocupante no es solamente el resultado. Es la secuencia del partido. El Espanyol tuvo dificultades para controlar la iniciativa durante la primera parte, dependió de las intervenciones de Àngel Fortuño para mantenerse con vida y encontró su mejor momento cuando pudo correr al espacio. Sin embargo, después del 0-1 no consiguió consolidar una respuesta que frenase el crecimiento del equipo local.
El Racing terminó imponiendo un ritmo más ofensivo, generó más remates y acumuló más llegadas peligrosas. El Espanyol, en cambio, tuvo que apoyarse en acciones individuales y en su portero para sostenerse. El gol de Edu Expósito pareció abrir una oportunidad para llevarse tres puntos importantes, pero el empate de Belocian alteró inmediatamente el escenario.
La derrota resulta especialmente dolorosa porque el encuentro tenía un valor importante para ambos equipos: llegaban empatados a ocho puntos después de nueve jornadas, necesitados de una victoria para alejarse de la zona baja. Con el resultado final, el Racing sumó tres puntos y el Espanyol se quedó con ocho, entrando en puestos de descenso según la clasificación publicada tras el encuentro.
La lectura principal es esta: el Espanyol demostró que podía hacer daño al Racing, pero no consiguió defender la ventaja ni gestionar el partido después de marcar.
2. El partido, minuto a minuto
Minutos 1-20: intensidad local y primeras dificultades pericas
El Racing intentó asumir el control desde el comienzo, apoyándose en la movilidad de Íñigo Vicente, Sergio Canales y Andrés Martín. Su intención era atacar con varios jugadores por delante del balón y aprovechar cualquier pérdida del Espanyol para acelerar.
El conjunto perico buscó responder mediante salidas rápidas y centros laterales. En torno al minuto 15, un centro de Edu Expósito encontró a Leandro Cabrera, cuyo remate no terminó en gol.
El problema para el Espanyol fue la dificultad para enlazar varias posesiones consecutivas. Pol Lozano y Edu Expósito tuvieron que dedicar muchos esfuerzos a contener el centro del campo local, lo que redujo su capacidad para conectar con los atacantes.
Minutos 20-45: Fortuño sostiene el empate y llega la polémica
El Racing fue ganando terreno y empezó a encontrar espacios cerca del área. Sergio Canales dispuso de una ocasión que obligó a Fortuño a realizar una intervención destacada, evitando que los locales se adelantasen.
La situación más controvertida llegó alrededor del minuto 40. Una acción en el área del Racing acabó con una reclamación de penalti por una posible mano de Pablo Ramón. El árbitro Jesús Gil Manzano revisó la jugada en el VAR, pero mantuvo su decisión de no señalar penalti al considerar que había existido una falta previa de Roberto Fernández.
La acción dejó al Espanyol con la sensación de haber perdido una oportunidad importante, aunque no puede darse por hecho que el lanzamiento desde los once metros hubiera acabado en gol.
El descanso llegó con empate sin goles y con una conclusión clara: el Racing había generado más continuidad ofensiva, mientras que el Espanyol seguía dependiendo de sus acciones aisladas.
Minutos 46-61: el Racing aprieta, Fortuño resiste
La segunda parte empezó con el mismo problema para los visitantes: el Racing encontraba vías de acceso al área y el Espanyol tenía dificultades para protegerla sin conceder remates.
Fortuño volvió a intervenir ante Andrés Martín y Canales. En una fase especialmente intensa, respondió a varias acciones consecutivas y evitó que el marcador se inclinara hacia los locales.
Íñigo Vicente también encontró una oportunidad que exigió una intervención de mucho mérito del guardameta perico. El Espanyol estaba sufriendo, pero esa resistencia permitió que el partido siguiera abierto.
Entonces llegó el giro inesperado: en lugar de marcar el Racing, fue el equipo visitante quien encontró el camino hacia el gol.
Minuto 62: Edu Expósito golpea primero
El Espanyol encontró espacio para correr. Bryan Zaragoza condujo la transición y la jugada llegó a Álex Calatrava, que participó en la combinación ofensiva. Javi Hernández intervino para dar continuidad a la acción y Edu Expósito, desde la frontal, conectó un disparo raso que superó a Julen Agirrezabala.
El 0-1 premiaba una de las mejores virtudes ofensivas del equipo: la capacidad para acelerar cuando encontraba espacios y combinar con pocos toques.
Durante unos instantes, el partido ofreció al Espanyol una oportunidad muy valiosa. El Racing tenía que arriesgar más y los visitantes podían aprovechar los espacios que apareciesen.
Pero el equipo de Manolo González no consiguió transformar esa ventaja en control.
Minuto 69: Belocian devuelve al Racing al partido
La respuesta local fue rápida. Jeanuël Belocian encontró una oportunidad para disparar desde fuera del área y conectó un golpeo potente y cruzado que terminó en la portería de Fortuño.
El empate llegó apenas siete minutos después del gol perico y cambió la dinámica emocional del encuentro. El Racing recuperó energía, mientras que el Espanyol perdió la ventaja que tanto le había costado conseguir.
La jugada volvió a poner sobre la mesa una cuestión recurrente: la defensa perica había resistido durante mucho tiempo, pero no estaba logrando impedir que el rival llegase con frecuencia a posiciones de remate.
Minutos 70-84: los cambios no frenan el impulso local
José Alberto López introdujo a Iker Luque y Pablo García en el 67', buscando renovar el centro del campo y el ataque. El Racing mantuvo la iniciativa y siguió atacando con decisión.
Manolo González respondió en el 76' con Javi Puado y Tyrhys Dolan, dos cambios que debían dar frescura y más amenaza al Espanyol. En el 85' llegaron Urko González de Zárate y Marcos Fernández, destinados a renovar el centro del campo y el ataque en el tramo final.
Sin embargo, el Espanyol no consiguió recuperar el control. El Racing continuó llegando al área y, en el minuto 84, Yassir Zabiri aprovechó un balón suelto tras un rechace de Edu Expósito para marcar el 2-1.
El gol reflejó la diferencia entre ambos equipos en la gestión de las segundas jugadas: el Racing siguió atacando y creyendo en la posibilidad de ganar, mientras que el Espanyol no logró despejar definitivamente el peligro.
Minutos 85-90+: reacción insuficiente
El Espanyol trató de reaccionar, pero la falta de continuidad ofensiva y el poco tiempo restante dificultaron la búsqueda del empate.
Las sustituciones finales no lograron producir una ocasión decisiva y el Racing pudo administrar su ventaja hasta el pitido final.
El resultado confirmó una derrota especialmente dañina por el contexto clasificatorio y por la forma en que se produjo: el Espanyol se adelantó, pero encajó dos goles en apenas 22 minutos.
3. Análisis táctico exhaustivo
El planteamiento de Manolo González: más intención ofensiva, pero poca continuidad
Manolo González apostó por un once que buscaba recuperar algo de iniciativa ofensiva. La presencia de Álex Calatrava por detrás o cerca de Roberto Fernández, junto con Bryan Zaragoza y Javi Hernández, ofrecía varias alternativas para progresar. Quilindschy Hartman aportaba profundidad por el costado izquierdo y Edu Expósito debía ser el encargado de dar sentido a las posesiones.
La idea tenía lógica: ante un Racing que atacaba con muchos jugadores, el Espanyol podía aprovechar los espacios que dejase a su espalda. El gol del 0-1 fue precisamente una demostración de ese potencial.
El problema estuvo en la regularidad. El Espanyol no consiguió desarrollar suficientes ataques organizados y pasó demasiados minutos defendiendo. Cuando recuperaba el balón, muchas veces no encontraba una salida clara, por lo que la posesión terminaba rápidamente en manos del Racing.
La propuesta no fue completamente defensiva, pero tampoco consiguió consolidarse como un plan ofensivo sostenible.
El centro del campo: el Racing ganó la batalla de la continuidad
Comparativa estadística
Racing de Santander — RCD Espanyol
Posesión
55% — 45%
Remates totales
21 — 9
Córners
9 — 4
Pases totales
473 — 378
Ataques peligrosos
55 — 30
Racing
Espanyol
Estadísticas publicadas por Europa Press.
El Racing no tuvo una superioridad abrumadora en posesión: su 55 % frente al 45 % del Espanyol describe un partido relativamente equilibrado en ese apartado. La diferencia estuvo en lo que hizo con el balón.
Los locales remataron 21 veces, frente a los nueve disparos pericos, y consiguieron nueve córners frente a cuatro. Es decir, tuvieron más capacidad para transformar sus posesiones en situaciones de ataque.
Iván Martín y Matteo Prati ayudaron a sostener el centro del campo, mientras que Canales, Andrés Martín e Íñigo Vicente ofrecieron movilidad por delante. Esa combinación dificultó que el Espanyol pudiera controlar todas las líneas de pase.
En el conjunto visitante, Pol Lozano tuvo que asumir mucho trabajo defensivo y Edu Expósito alternó la organización con la necesidad de proteger el área. El resultado fue que ambos tuvieron menos oportunidades de construir ataques con calma.
El problema del Espanyol no fue únicamente perder el balón, sino no disponer de suficientes posesiones que le permitiesen descansar, avanzar y obligar al Racing a defender.
La gran contradicción: el Espanyol marcó cuando mejor atacó, pero no supo gestionar la ventaja
El 0-1 fue probablemente el mejor ejemplo de lo que el equipo podía hacer cuando encontraba espacio. Bryan Zaragoza inició la transición, Calatrava participó en la progresión, Javi Hernández dio continuidad y Edu Expósito resolvió con un remate desde la frontal.
La jugada reunió varios elementos que faltaron durante otras fases del partido:
Velocidad en la conducción.
Apoyos cercanos al poseedor.
Una combinación con pocos toques.
Un remate desde una zona favorable.
La pregunta importante es por qué el Espanyol no consiguió repetir ese mecanismo con mayor frecuencia.
Una parte de la respuesta está en el contexto: el Racing presionaba y atacaba con decisión, por lo que el equipo visitante tenía menos oportunidades de preparar las transiciones. Pero también faltó una respuesta colectiva después del gol. El Espanyol necesitaba adelantar ligeramente sus líneas cuando fuera posible, conservar la pelota y obligar al Racing a reorganizarse.
En lugar de ello, el partido volvió a convertirse en una sucesión de ataques locales y defensas pericas.
Los dos goles encajados: problemas distintos
El 1-1 de Belocian, minuto 69. El Racing encontró espacio para que el central se incorporase a una posición de disparo desde fuera del área. El remate cruzado fue potente y preciso. No debe atribuirse automáticamente el gol a un error individual de Fortuño: hay que valorar la presión sobre el lanzador, la trayectoria y la dificultad de la intervención.
El aspecto colectivo que merece revisión es la protección de la frontal. Cuando el Espanyol defiende cerca de su área, no basta con acumular jugadores dentro de ella; alguien debe impedir que los rivales puedan armar el disparo desde la segunda línea.
El 2-1 de Zabiri, minuto 84. Esta acción tiene una naturaleza diferente. El balón quedó suelto tras un rechace de Edu Expósito y Zabiri aprovechó la oportunidad dentro del área.
Aquí la cuestión es la segunda jugada: después de una primera intervención defensiva, el equipo debe reaccionar inmediatamente para despejar, bloquear o ganar la posición. El Espanyol no consiguió hacerlo y permitió que el delantero local resolviese.
La derrota se explica, por tanto, por dos deficiencias relacionadas pero diferentes: conceder un disparo peligroso desde la frontal y no resolver una segunda jugada dentro del área.
El VAR y el posible penalti: una jugada importante, pero no una explicación suficiente
La acción del minuto 40 merece un apartado propio. El Espanyol reclamó penalti por una posible mano de Pablo Ramón dentro del área. Gil Manzano revisó la jugada y mantuvo su decisión inicial al considerar que Roberto Fernández había cometido una falta previa.
Es comprensible que la decisión generase frustración entre los pericos. Un penalti podría haber cambiado el marcador y obligado al Racing a afrontar el segundo tiempo de otra manera.
Pero hay que separar dos cuestiones:
La interpretación arbitral de una acción concreta, que depende de la secuencia completa y del criterio aplicado a la falta previa.
El rendimiento del Espanyol durante los 90 minutos, que no puede explicarse únicamente por esa decisión.
Incluso dejando al margen la polémica, el equipo tuvo ocasiones para defender mejor la ventaja y evitar los dos goles posteriores. La jugada del VAR fue un episodio relevante, pero no elimina las responsabilidades futbolísticas del conjunto visitante.
4. Evaluación individual de todos los jugadores del Espanyol
Las notas siguientes son una valoración propia de este partido, sobre diez. Distingo entre el rendimiento individual, la dificultad de la función táctica y la influencia real en el resultado. En los suplentes, el escaso tiempo de juego limita la precisión de la evaluación.
Los once titulares
1. Àngel Fortuño
Portero · Titular
El principal motivo por el que el Espanyol llegó con opciones al tramo final.
Fortuño fue uno de los jugadores más importantes del equipo. Intervino ante Sergio Canales en la primera parte y volvió a responder después del descanso ante Andrés Martín e Íñigo Vicente. En una fase de presión intensa del Racing, sus paradas evitaron que el partido se decantase antes a favor de los locales.
En el gol de Belocian, el disparo fue potente y cruzado. En el de Zabiri, la acción nació de un balón suelto dentro del área tras un rechace. No sería justo responsabilizar al portero de los dos tantos sin analizar la protección que recibió.
Lo mejor: reflejos, concentración y capacidad para mantener al equipo dentro del encuentro.
A mejorar: coordinación defensiva en las acciones de segunda jugada.
Veredicto: uno de los mejores pericos del partido, pese a los dos goles encajados.
2. Omar El Hilali
Defensa · Titular
Tuvo una tarea exigente ante un Racing que buscaba generar superioridades por fuera y conectar rápidamente con sus mediapuntas. Su trabajo defensivo fue importante para sostener la estructura, pero el equipo sufrió demasiado en los cambios de orientación y en las incorporaciones rivales.
En ataque no consiguió aportar suficiente profundidad ni continuidad para aliviar la presión. Cuando el Espanyol recuperaba, necesitaba que sus jugadores exteriores ofrecieran salidas más claras.
Lo mejor: disciplina y trabajo defensivo.
A mejorar: capacidad para progresar con balón y cerrar mejor las situaciones de peligro por su sector.
Veredicto: actuación discreta, condicionada por el dominio ofensivo local.
3. Vanja Drkušić
Defensa central · Titular
Ofreció contundencia en los duelos y ayudó a proteger el área durante los minutos en los que el Racing apretó. Su presencia fue útil en un partido en el que los locales acumularon numerosos ataques y remates.
Sin embargo, la defensa terminó concediendo dos goles en el segundo tiempo y no logró resolver las situaciones de presión sobre la frontal y dentro del área.
Lo mejor: intensidad en los duelos y trabajo de contención.
A mejorar: coordinación de la línea defensiva en los rechaces y en las segundas jugadas.
Veredicto: actuación razonablemente sólida, aunque insuficiente para evitar la derrota.
4. Leandro Cabrera
Defensa central · Capitán
Participó en el trabajo defensivo de un equipo sometido a numerosos ataques. Tuvo una oportunidad en la primera parte tras un centro de Edu Expósito, pero no consiguió convertirla.
Su experiencia y liderazgo eran especialmente importantes para organizar la defensa cuando el Racing acumulaba jugadores cerca del área. El segundo gol local dejó en evidencia la dificultad colectiva para despejar y reaccionar ante el balón suelto.
Lo mejor: experiencia, presencia física y capacidad para competir en el área.
A mejorar: organización defensiva en las segundas jugadas y contundencia cuando el rival consigue rematar cerca de la portería.
Veredicto: partido de trabajo defensivo, sin el nivel de control que necesitaba el equipo en el tramo final.
5. Quilindschy Hartman
Lateral izquierdo · Titular
Su presencia debía aportar profundidad por el costado izquierdo y ayudar a que el Espanyol pudiera progresar sin depender exclusivamente de los pases interiores. Sin embargo, la presión del Racing limitó la frecuencia con la que pudo incorporarse en condiciones favorables.
El equipo necesitaba que su lateral ofreciera una salida segura y que, al mismo tiempo, pudiese regresar con rapidez cuando el rival recuperaba el balón.
Lo mejor: capacidad potencial para dar amplitud y profundidad.
A mejorar: influencia ofensiva y coordinación con Bryan Zaragoza en las transiciones.
Veredicto: partido discreto, en el que su aportación ofensiva quedó por debajo de lo que necesitaba el equipo.
6. Pol Lozano
Centrocampista · Sustituido en el 85'
Trabajó intensamente para contener las llegadas del Racing y ayudar a proteger a los defensas. Sin embargo, el centro del campo local encontró demasiadas vías para progresar, especialmente mediante la movilidad de Canales, Andrés Martín e Íñigo Vicente.
El problema de Pol no fue únicamente defensivo: el Espanyol también necesitaba que pudiera recuperar y entregar el balón con precisión para iniciar ataques más largos.
Lo mejor: esfuerzo, compromiso y trabajo sin balón.
A mejorar: control de las segundas jugadas y continuidad en la circulación.
Veredicto: cumplió en esfuerzo, pero no consiguió equilibrar el centro del campo.
7. Edu Expósito
Centrocampista · Autor del 0-1
Fue uno de los jugadores más destacados del Espanyol porque combinó participación en el juego con una acción decisiva: el gol que adelantó a los visitantes en el minuto 62.
Su disparo raso desde la frontal culminó una transición bien ejecutada y demostró que podía aportar soluciones ofensivas cuando recibía en posiciones favorables. También participó en la circulación y en los centros que intentaban alimentar a los atacantes.
La nota no puede ser perfecta. El equipo perdió el control tras el empate y el segundo gol llegó después de un rechace que le cayó a Zabiri. Esa acción colectiva, en la que Expósito tuvo una intervención directa, es un aspecto que debe revisarse, aunque no anula su contribución ofensiva.
Lo mejor: calidad técnica, llegada desde segunda línea y gol.
A mejorar: gestión de la segunda jugada y capacidad para ayudar a controlar el partido después de adelantarse.
Veredicto: uno de los mejores pericos por su aportación directa al marcador, aunque el tramo final dejó una acción negativa.
8. Javi Hernández
Centrocampista ofensivo · Sustituido en el 76'
Tuvo una participación importante en la jugada del 0-1, dando continuidad a la acción antes del disparo de Edu Expósito. Su capacidad para moverse entre líneas era una de las herramientas ofensivas del Espanyol.
No obstante, el equipo necesitaba que esa influencia apareciese con mayor frecuencia. Durante buena parte del encuentro, el Racing consiguió que el Espanyol defendiese lejos de la portería local y tuviese pocas oportunidades para combinar en campo contrario.
Lo mejor: movilidad, iniciativa y participación en la jugada del gol.
A mejorar: continuidad, presencia entre líneas y capacidad para ayudar a conservar el balón.
Veredicto: actuación positiva en términos ofensivos, aunque intermitente.
9. Bryan Zaragoza
Extremo · Sustituido en el 76'
Fue una de las piezas más útiles cuando el Espanyol pudo atacar con espacio. Su conducción inició la transición que terminó en el gol de Edu Expósito y demostró que el equipo podía castigar al Racing si conseguía superar la primera línea de presión.
El problema fue la falta de continuidad. Bryan ofreció destellos de calidad, pero no pudo transformar su desequilibrio en una sucesión de ocasiones claras. La presión local y la falta de apoyos redujeron su influencia en varias fases del partido.
Lo mejor: conducción, velocidad y participación decisiva en el 0-1.
A mejorar: precisión en la última acción y mayor regularidad en el uno contra uno.
Veredicto: importante en la mejor jugada ofensiva del Espanyol, pero demasiado intermitente.
10. Álex Calatrava
Mediapunta · Sustituido en el 85'
Participó en la construcción de la jugada del gol y ofreció una alternativa entre líneas. Su presencia buscaba que el Espanyol tuviera un jugador capaz de recibir cerca de Roberto Fernández y dar continuidad a las transiciones.
Sin embargo, le costó influir de forma sostenida. En varias fases el equipo quedó demasiado separado y Calatrava no encontró suficientes oportunidades para recibir de cara y decidir.
Lo mejor: participación en la jugada del 0-1 y movilidad ofensiva.
A mejorar: velocidad en la toma de decisiones y regularidad en el último pase.
Veredicto: aportación puntual positiva, pero insuficiente para convertirse en el organizador ofensivo que necesitaba el equipo.
11. Roberto Fernández
Delantero centro · Titular
Tuvo un encuentro complicado por la falta de continuidad ofensiva del Espanyol. Debía fijar a los centrales, ofrecer una referencia para el juego directo y permitir que los centrocampistas se incorporasen. Sin embargo, recibió pocos balones en condiciones favorables.
También protagonizó la acción polémica del primer tiempo, cuando el árbitro consideró que había cometido una falta previa a la reclamación de penalti por la mano de Pablo Ramón.
No se le puede atribuir toda la falta de producción ofensiva: el equipo generó pocas ocasiones claras y no consiguió acompañarle con suficiente regularidad. Pero su influencia en el área rival fue limitada.
Lo mejor: trabajo físico y participación en los duelos.
A mejorar: presencia en zonas de remate, precisión en las acciones ofensivas y capacidad para dar continuidad a los ataques.
Veredicto: partido discreto, condicionado por el aislamiento y por la falta de ocasiones.
Las apreciaciones individuales se contrastan con el análisis de AS, que destacó la aportación de Edu Expósito y Javi Hernández, las intervenciones de Fortuño y las dificultades ofensivas de varios titulares.
Los cinco suplentes del Espanyol
12. Javi Puado
Entró en el 76' por Bryan Zaragoza
Entró para renovar el ataque y aportar experiencia en un momento en el que el Espanyol necesitaba sostener la ventaja. Sin embargo, el Racing empató poco después y el equipo no consiguió darle suficiente continuidad al juego ofensivo.
Balance: participación breve, sin una influencia decisiva en el desenlace.
13. Tyrhys Dolan
Entró en el 76' por Javi Hernández
Su entrada debía ofrecer velocidad y movilidad para atacar los espacios que dejase el Racing. Pero el equipo local siguió llevando la iniciativa y Dolan no dispuso de suficientes situaciones favorables para cambiar el partido.
Balance: intención ofensiva razonable, con impacto limitado.
14. Urko González de Zárate
Entró en el 85' por Pol Lozano
Entró en los minutos finales, cuando el Espanyol ya necesitaba protegerse y buscar una reacción. El escaso tiempo disponible no le permitió modificar el desarrollo del encuentro.
Balance: sin tiempo suficiente para una evaluación individual concluyente.
15. Marcos Fernández
Entró en el 85' por Álex Calatrava
Su entrada buscaba refrescar el ataque y proporcionar otra referencia en los minutos finales. Sin embargo, el Racing ya se había adelantado y el Espanyol tuvo dificultades para construir una reacción organizada.
Balance: participación demasiado breve para valorar su capacidad real de cambiar el partido.
16. Unai Núñez
Entró en el tiempo añadido por Vanja Drkušić
Su entrada se produjo en el 90+5', cuando el partido estaba prácticamente terminado. No sería riguroso asignarle una nota deportiva representativa por una participación tan corta.
Balance: minutos insuficientes para realizar una evaluación individual justa.
Los minutos de las sustituciones corresponden a la ficha del encuentro publicada por Europa Press y a la crónica de La Grada.
Manolo González
4/10
Valoración táctica y gestión del partido
La nota responde a lo sucedido durante el encuentro, no a una valoración global de toda su trayectoria en el Espanyol.
Aciertos
Apostó por un once con recursos para atacar los espacios que dejaba el Racing.
El equipo logró ejecutar una transición ofensiva de calidad para marcar el 0-1.
Mantuvo a Fortuño como titular, que respondió con varias intervenciones importantes.
Intentó renovar el ataque en el último cuarto de hora mediante las entradas de Puado y Dolan.
Errores y aspectos que debe corregir
El equipo concedió demasiados remates y permitió que el Racing acumulase ocasiones.
Después del 0-1, no consiguió reducir la iniciativa del rival ni conservar el balón durante períodos suficientemente largos.
La estructura defensiva no protegió de forma adecuada la frontal ante Belocian.
La reacción tras el empate fue insuficiente y el equipo concedió el gol decisivo después de una segunda jugada.
El aspecto más preocupante es que el Espanyol no consiguió transformar el gol en una fase de control. En un partido de este tipo, marcar primero debe ofrecer la posibilidad de cambiar el ritmo, administrar los espacios y obligar al rival a asumir riesgos.
El Racing, por el contrario, encontró rápidamente el empate y mantuvo su iniciativa ofensiva.
La responsabilidad no es exclusivamente del entrenador: los jugadores deben ejecutar las coberturas, ganar los duelos y resolver las segundas jugadas. Pero corresponde al cuerpo técnico encontrar un sistema que permita al equipo defender mejor sin renunciar por completo al balón.
6. Clasificación final de los pericos
Estas son mis valoraciones individuales, ponderando el rendimiento, la aportación al resultado y los minutos disputados.
Jugador | Nota |
|---|---|
Àngel Fortuño | 9,0 |
Edu Expósito | 7 |
Javi Hernández | 6 |
Bryan Zaragoza | 6 |
Vanja Drkušić 8 | |
Leandro Cabrera | 6,0 |
Álex Calatrava | 4 |
Quilindschy Hartman | 4 |
Omar El Hilali 4 | |
Pol Lozano | 4,5 |
Javi Puado | 5,5 |
Tyrhys Dolan | 6 |
Urko González de Zárate | 5 |
Marcos Fernández 4 | |
Roberto Fernández | 5,0 |
Unai Núñez | --- |
Valoraciones subjetivas de este encuentro, no puntuaciones oficiales. Los suplentes que jugaron pocos minutos tienen una evaluación necesariamente menos precisa.
7. Conclusión: el problema del Espanyol ya no es solo defensivo
El Espanyol perdió en Santander porque no consiguió sostener una ventaja que había trabajado para obtener. El Racing fue más insistente, generó más remates y aprovechó dos situaciones decisivas en la segunda mitad.
Fortuño mantuvo al equipo con vida, Edu Expósito marcó un buen gol y Bryan Zaragoza participó en una transición que demostró el potencial ofensivo del conjunto. Pero esos aspectos positivos no compensaron la falta de control colectivo después del 0-1.
La derrota deja tres tareas prioritarias:
Defender mejor la frontal del área. El gol de Belocian muestra la importancia de presionar al jugador que se incorpora desde segunda línea.
Resolver las segundas jugadas. El tanto de Zabiri llegó después de un rechace que el equipo no consiguió despejar.
Aprender a gestionar las ventajas. Después de marcar, el Espanyol necesitaba conservar más el balón, enlazar ataques y reducir el número de llegadas del Racing.
El resultado agrava la situación clasificatoria y aumenta la presión sobre Manolo González. La información publicada después del encuentro describe un escenario delicado para el entrenador, aunque cualquier decisión sobre su continuidad corresponde al club.
Mi diagnóstico final: el Espanyol no perdió por falta de esfuerzo ni porque fuese incapaz de generar una buena ocasión. Perdió porque su rendimiento colectivo no fue suficientemente consistente para defender la ventaja y porque, una vez empatado el encuentro, no encontró soluciones para frenar al Racing.
La actuación de Edu Expósito y las paradas de Fortuño fueron los principales argumentos positivos. La gestión del 0-1, la protección de la frontal y la defensa de los rechaces fueron los principales aspectos negativos.
El equipo necesita algo más que competir durante determinadas fases: necesita convertir esas fases en un partido completo, con mayor control, más continuidad ofensiva y menos errores en los momentos decisivos.
RCD ESPANYOL 0-1 AT. MADRID "LA ZONA CESARINI APRIETA LA SOGA DE MANOLO GONZALEZ"
El Espanyol perdió por 0-1 ante el Atlético de Madrid en un partido que deja una sensación especialmente amarga: durante casi noventa minutos consiguió neutralizar a un rival superior en recursos, mantuvo el encuentro bajo control defensivo durante muchos tramos y tuvo opciones de hacer daño, pero acabó castigado por una acción decisiva en el tramo final.
El resultado no fue fruto de un asedio rojiblanco ininterrumpido. El Atlético dominó la posesión, acumuló más remates y obligó a trabajar a Ángel Fortuño, pero el equipo de Manolo González logró que buena parte de ese dominio se desarrollara lejos de su portería. El problema perico estuvo en el otro extremo del campo: le costó convertir sus recuperaciones y sus aproximaciones en ocasiones claras y, cuando el partido exigía precisión y concentración hasta el final, no pudo evitar el golpe definitivo.
La lectura debe ser doble. El Espanyol demostró organización, compromiso y capacidad para competir ante un rival de mayor potencial. Pero también evidenció las limitaciones ofensivas de un planteamiento muy conservador y el precio que puede pagar un equipo cuando defiende durante tantos minutos sin disponer de suficiente amenaza para mantener alejado al adversario.
La crónica y el análisis que siguen se basan en el acta, las alineaciones y las estadísticas publicadas del encuentro, junto con las crónicas posteriores.
1. El partido, minuto a minuto
Minutos 1-20: el Atlético toma la iniciativa
El encuentro empezó con el Atlético intentando imponer su superioridad técnica. Kang-in Lee probó fortuna en el primer minuto y el conjunto visitante generó nuevas aproximaciones mediante Jonathan David y Ademola Lookman.
El Espanyol respondió cerrando los espacios interiores y manteniendo una línea defensiva poblada. Su prioridad no era disputar la posesión, sino impedir que el Atlético encontrase pases limpios hacia sus delanteros.
La contrapartida fue evidente: cada despeje o recuperación obligaba a los locales a recorrer muchos metros para acercarse al área rival.
Minutos 20-45: el Espanyol se atreve
A partir del primer tramo, los pericos fueron ganando presencia en campo contrario. Roberto Fernández libró un duelo físico intenso con Cristian Romero, una batalla importante porque el Espanyol necesitaba que su delantero pudiera fijar centrales y dar continuidad a los balones largos.
En torno a la media hora, Roberto conectó con un saque de esquina y su remate pasó cerca del poste. Poco después llegó la ocasión más clara del primer tiempo: Leandro Cabrera estrelló un disparo desde fuera del área en el larguero.
El Atlético también acumuló llegadas, pero el Espanyol alcanzó el descanso con el marcador intacto y con la sensación de que su plan podía funcionar. Las amarillas a Morten Hjulmand, en el 22', y a Kang-in Lee, en el 43', fueron otros episodios relevantes de una primera mitad física.
Minutos 46-65: Simeone mueve el banquillo
Diego Simeone introdujo a Julián Álvarez y Álex Grimaldo al descanso, sustituyendo a Lookman y Daniel Martínez. El objetivo era aumentar la calidad de las combinaciones, el peligro en los últimos metros y la capacidad de encontrar espacios frente al bloque perico.
En el 55' entró Marcos Llorente por Pablo Barrios, y en el 62' Álex Baena sustituyó a Kang-in Lee. El Atlético fue incorporando jugadores capaces de acelerar la circulación y decidir desde posiciones más avanzadas.
El Espanyol, sin embargo, no se descompuso inmediatamente. Su estructura defensiva siguió dificultando las conexiones interiores del rival y Fortuño respondió cuando fue necesario.
Minutos 64-82: resistencia y cambios pericos
Manolo González retiró a Vanja Drkušić en el 64' para dar entrada a Unai Núñez. Más tarde, en el 73', Gabriel Moscardo sustituyó a Javi Hernández y Álex Calatrava entró por Edu Expósito.
El Atlético continuó buscando el gol y el Espanyol mantuvo su disciplina, aunque cada vez le resultaba más complicado salir con continuidad. Bryan Zaragoza ofreció algunas de las salidas más prometedoras por su capacidad para conducir y desbordar.
En el 81' fue amonestado Roger Hinojo. Un minuto después llegaron Javi Puado por Bryan y Marcos Fernández por Roberto. Eran cambios para renovar piernas y tratar de conservar alguna amenaza ofensiva en el tramo decisivo.
Minutos 83-90+: el desenlace cruel
Julián Álvarez encontró una ocasión peligrosa alrededor del minuto 84, pero Fortuño respondió con una intervención que mantuvo vivo al Espanyol.
En el 89' llegó la acción decisiva: Julián Álvarez participó en la jugada que permitió a Baena recibir en la frontal y conectar un derechazo que superó al portero perico. El Atlético transformó su insistencia en el gol que había perseguido durante todo el encuentro.
El Espanyol todavía buscó una reacción. Una volea de Pol Lozano en el descuento obligó a Jan Oblak a intervenir, evitando que el marcador volviese a igualarse. El pitido final confirmó una derrota que se había decidido en los últimos instantes.
La secuencia de los últimos minutos es fundamental para entender el resultado: el Espanyol no fue incapaz de competir, pero sí terminó perdiendo un encuentro en el que había invertido mucho esfuerzo en defender y había generado muy poco margen para recuperarse de un error o de una acción individual de calidad.
2. Análisis táctico exhaustivo
El plan de Manolo González: proteger el área y sobrevivir sin balón
El Espanyol partió de una estructura que las alineaciones oficiales registran como un 5-4-1, con tres centrales y dos jugadores de banda encargados de cerrar los costados y ayudar en las transiciones defensivas. La intención era clara: reducir los espacios entre líneas, dificultar las recepciones de Jonathan David y evitar que el Atlético pudiera atacar con facilidad por dentro.
La estructura tenía tres virtudes.
Protección del área. La presencia de tres centrales permitió defender centros y balones laterales con más efectivos.
Coberturas. Leandro Cabrera, Clemens Riedel y Vanja Drkušić ofrecieron una base para compensar los movimientos de los laterales y las llegadas de los atacantes rojiblancos.
Control emocional. El Espanyol no se descompuso después de las primeras aproximaciones visitantes ni perdió inmediatamente el orden tras los cambios del descanso.
Sin embargo, el sistema también tenía un coste importante: el equipo quedaba demasiado lejos del área contraria. Cuando recuperaba la pelota, el delantero Roberto Fernández estaba frecuentemente aislado y los centrocampistas tenían que recorrer demasiados metros para acompañarlo.
La consecuencia fue una paradoja táctica: el Espanyol consiguió que el Atlético no convirtiese su superioridad en una goleada, pero tuvo dificultades para convertir su propia organización defensiva en una oportunidad real de victoria.
La crónica de AS destacó precisamente el carácter conservador del planteamiento y la escasa presencia perica en el área rival.
La batalla del centro del campo
El Atlético tuvo un 70 % de posesión, frente al 30 % del Espanyol. Esa diferencia refleja mucho más que una preferencia por un estilo de juego: indica quién podía elegir dónde se disputaba el encuentro.
Estadísticas colectivas
RCD Espanyol frente a Atlético de Madrid
Posesión
30% — 70%
Remates
10 — 19
Remates a puerta
2 — 6
Córners
4 — 12
Centros
12 — 17
Edu Expósito debía actuar como enlace entre la recuperación y el ataque, mientras que Pol Lozano aportaba trabajo, intensidad y capacidad para disputar segundas jugadas. El problema fue que el Atlético podía mantener a los dos ocupados sin tener que renunciar a la iniciativa.
Cuando el Espanyol recuperaba el balón, no siempre encontraba una primera salida limpia. Eso provocaba dos situaciones perjudiciales: pérdidas rápidas que devolvían la iniciativa al Atlético y ataques demasiado directos, en los que Roberto debía pelear contra centrales de gran nivel sin apoyos cercanos.
El principal déficit no fue defender mal durante todo el partido, sino defender durante demasiado tiempo sin conseguir respirar con el balón.
Bryan Zaragoza y Javi Hernández: las salidas más prometedoras
El Espanyol necesitaba jugadores capaces de romper la estructura rojiblanca con una conducción o un regate. Bryan Zaragoza ofreció esa posibilidad por su habilidad para superar al primer defensor y conducir hacia espacios abiertos.
Javi Hernández, ubicado en una posición escorada, también fue una de las piezas ofensivas más interesantes. Su participación permitió al equipo encontrar algunas situaciones en campo contrario, aunque faltó continuidad para transformar esos avances en ocasiones claras.
El problema estructural era que estas acciones individuales no bastaban por sí solas. Para amenazar de verdad al Atlético, el Espanyol necesitaba que los interiores llegasen a la frontal, que los carrileros acompañasen las jugadas y que Roberto dispusiera de una segunda referencia cercana.
El análisis de Mundo Deportivo destacó a Javi Hernández como el jugador más destacado del ataque perico y señaló el desborde de Bryan como uno de los aspectos más llamativos del encuentro.
El larguero de Cabrera: la ocasión que pudo cambiar el guion
El remate de Leandro Cabrera desde fuera del área, que terminó en el larguero, tuvo un valor que iba más allá de la posibilidad de marcar.
Un gol del Espanyol habría obligado al Atlético a abandonar parte de su paciencia y a asumir más riesgos. Eso habría generado espacios para Bryan Zaragoza y para las incorporaciones de los centrocampistas.
Al no llegar el gol, el equipo de Manolo González siguió defendiendo un marcador que le favorecía relativamente, pero que exigía un esfuerzo acumulativo cada vez mayor. El Atlético pudo insistir sin verse obligado a abrirse demasiado.
Aquí aparece una de las claves del partido: el Espanyol tuvo momentos para cambiar el desarrollo del encuentro, pero no consiguió convertirlos en una ventaja que obligase al rival a modificar su plan.
El error colectivo del minuto 89
El gol de Baena no debe interpretarse simplemente como un fallo del portero o de un defensa aislado. La acción decisiva llegó después de una fase en la que el Espanyol estaba obligado a mantener la concentración máxima y en la que el Atlético disponía de jugadores capaces de resolver con una sola combinación.
Julián Álvarez intervino en la jugada y Baena encontró el espacio para rematar desde la frontal. El disparo superó a Fortuño y dejó sin recompensa todo el trabajo defensivo anterior.
La enseñanza táctica es clara: un bloque bajo necesita proteger tanto el área como la frontal y, además, gestionar las pérdidas y las transiciones ofensivas. Si el equipo apenas conserva el balón, acaba exponiéndose repetidamente a situaciones en las que una acción individual puede decidirlo todo.
La crónica posterior de AS subrayó el coste de no interrumpir la jugada con una falta y el contexto de un córner favorable al Espanyol antes del desenlace.
Las siguientes notas son una valoración propia de su actuación en este encuentro, no calificaciones oficiales. La escala va del 1 al 10 y tiene en cuenta el rendimiento, la función táctica, los errores, la influencia en el partido y, cuando procede, los minutos disputados.
Los once titulares
1. Àngel Fortuño
9/10
90 minutos · Portero
El mejor jugador del Espanyol.
Respondió en varias fases del partido y mantuvo al equipo con opciones hasta el final. Sus intervenciones ante las llegadas del Atlético fueron decisivas para que el marcador permaneciera en 0-0 durante casi todo el encuentro. También evitó que una acción individual de Julián Álvarez terminase en gol antes del desenlace.
No pudo detener el disparo decisivo de Baena. El balón llegó desde la frontal y el desenlace no invalida su actuación anterior.
Lo mejor: reflejos, seguridad y capacidad para sostener al equipo bajo presión.
A mejorar: el gol encajado y la gestión colectiva de la jugada previa no deben analizarse como responsabilidad exclusiva del guardameta.
Veredicto: actuación de alto nivel. Sin Fortuño, el Espanyol podría haber llegado al tramo final en una situación mucho peor.
2. Roger Hinojo
6,5/10
Titular · Carrilero derecho · Amarilla en el 81'
Tuvo una tarea exigente: contener las incorporaciones de Marc Pubill y Giuliano Simeone, además de ayudar a cerrar el carril exterior. Su capacidad física le permitió competir y realizar algunas arrancadas cuando el Espanyol consiguió recuperar el balón.
La exigencia defensiva limitó su presencia ofensiva. La amarilla del 81' también condicionó los minutos finales, cuando debía seguir defendiendo con precisión sin arriesgar una segunda amonestación.
Lo mejor: esfuerzo, recorrido y capacidad de trabajo.
A mejorar: el control de las situaciones defensivas en el tramo final y una mayor contribución ofensiva.
Veredicto: partido trabajador y razonablemente sólido, aunque condicionado por la superioridad territorial del rival.
3. Omar El Hilali
6,5/10
Titular · Defensa
Cumplió en buena parte de su trabajo defensivo y no quedó especialmente expuesto durante los minutos en los que Lookman estuvo sobre el campo. La línea de tres centrales y las ayudas cercanas le permitieron defender con coberturas.
En la jugada del gol, el Atlético encontró la manera de progresar y generar el espacio necesario para el remate. No sería justo atribuirle individualmente la derrota: la acción involucró varias fases y compañeros, y el problema fue principalmente colectivo.
Lo mejor: disciplina defensiva y cumplimiento de su función.
A mejorar: más agresividad en las situaciones de transición y mayor capacidad para ayudar a progresar al equipo.
Veredicto: correcto, sin ser determinante.
4. Clemens Riedel
7/10
Titular · Central
Ofreció una actuación solvente en la línea defensiva y ayudó a que el Espanyol mantuviese su estructura durante buena parte del partido. Su capacidad para sacar el balón fue uno de los recursos más útiles para superar la primera presión.
En el tramo decisivo, Julián Álvarez logró imponerse en una acción individual que contribuyó a la jugada del gol. Es el principal punto negativo de su actuación, aunque no borra los minutos anteriores.
Lo mejor: salida de balón, colocación y serenidad.
A mejorar: contundencia en los duelos individuales decisivos y concentración hasta el último instante.
Veredicto: buen partido en líneas generales, con una acción final que rebaja la nota.
5. Leandro Cabrera
8/10
Titular · Central · Capitán
Fue uno de los pilares de la resistencia perica. Se multiplicó para cerrar espacios, intervenir en los centros y sostener una defensa sometida a muchos minutos de presión. Su partido tuvo un valor añadido: estuvo cerca de convertirse en héroe ofensivo con el disparo desde fuera del área que golpeó el larguero.
Cabrera representó el perfil de central que necesita un equipo que defiende bajo: concentración, agresividad en el momento oportuno y capacidad para responder cuando el rival encuentra espacios.
Lo mejor: liderazgo, lectura defensiva y amenaza a balón parado o desde segunda línea.
A mejorar: conseguir que su liderazgo también se traduzca en una salida de balón más fluida cuando el equipo está encerrado.
Veredicto: de los mejores del encuentro y una de las razones por las que el Espanyol llegó vivo al minuto 89.
6. Vanja Drkušić
8/10
Titular · Central · Sustituido en el 64'
Contundente
Fue una de las novedades del once y aportó contundencia al trabajo defensivo. Su presencia permitió a Manolo González sostener una defensa de tres centrales, una solución coherente con la necesidad de proteger el área frente al ataque rojiblanco.
El entrenador lo sustituyó en el 64' por Unai Núñez. No hay base suficiente para atribuir el cambio exclusivamente a un problema físico, aunque el encuentro exigía un esfuerzo considerable.
Lo mejor: intensidad en los duelos y contribución a la solidez del bloque.
A mejorar: mantener la misma eficacia cuando el rival acelera las combinaciones y encontrar mayor continuidad en la salida.
Veredicto: actuación sólida, especialmente en la primera parte.
7. Javi Hernández
7/10
Titular · Banda · Sustituido en el 73'
Bastante desorientado con los compañeros que tiene al lado.
Fue una de las piezas más interesantes del ataque perico. Aunque partió desde una posición escorada, encontró algunos momentos para participar en campo contrario y ofrecer una salida distinta a los balones directos.
Su rendimiento fue especialmente valioso porque el Espanyol tuvo poca posesión y necesitaba aprovechar casi todas las acciones en las que conseguía avanzar. No pudo convertir esa participación en una ocasión decisiva.
Lo mejor: movilidad, trabajo y participación en las acciones ofensivas más prometedoras.
A mejorar: mayor continuidad y presencia en zonas de remate.
Veredicto: uno de los atacantes más útiles del Espanyol en un partido con muy pocas oportunidades claras.
8. Pol Lozano
6/10
Titular · Centrocampista
A veces se queda sin ideas.
Aportó intensidad, trabajo defensivo y energía en una zona del campo donde el Atlético impuso su superioridad numérica y técnica. Su papel fue más de contención y sacrificio que de creación.
Su intervención más importante llegó en el descuento: una volea que obligó a Jan Oblak a realizar una parada para evitar el empate. Esa acción confirmó que, incluso en un contexto de escasa producción ofensiva, el Espanyol conservaba una posibilidad de rescatar un punto.
Lo mejor: compromiso, energía y aparición final en una ocasión de peligro.
A mejorar: mejorar la continuidad en la circulación y encontrar pases que permitan salir de la presión.
Veredicto: partido intenso y una acción final que mereció mejor suerte.
9. Edu Expósito
6/10
Titular · Centrocampista · Sustituido en el 73'
Anda muy lento y cansado ultimamente.
Su importancia táctica era considerable: debía ayudar a conectar la recuperación con los atacantes y dar algo de pausa al juego. Sin embargo, el dominio territorial del Atlético redujo su margen para recibir, girarse y organizar las posesiones.
El Espanyol echó en falta más continuidad con el balón y mejores conexiones entre el centro del campo y Roberto. Parte de esa responsabilidad corresponde al propio jugador, pero también a un sistema que ofrecía pocas líneas de pase.
Lo mejor: experiencia con balón y capacidad para ordenar el juego cuando encontraba espacio.
A mejorar: influir más en las transiciones y encontrar soluciones bajo presión.
Veredicto: rendimiento discreto para un jugador que debía ser uno de los organizadores del equipo.
10. Bryan Zaragoza
7/10
Titular · Extremo · Sustituido en el 82'
Fue una de las pocas fuentes de desequilibrio individual. Su regate, sus cambios de ritmo y su capacidad para atacar al defensor ofrecieron al Espanyol posibilidades de avanzar sin necesidad de construir posesiones largas.
El problema fue que esas acciones no siempre tuvieron continuidad. El equipo necesitaba que otros jugadores acompañasen sus conducciones y que las ventajas individuales se convirtiesen en remates o pases definitivos.
Lo mejor: desborde, velocidad y capacidad para generar incertidumbre en la defensa rival.
A mejorar: elegir mejor el último pase y aumentar la eficacia de sus acciones ofensivas.
Veredicto: uno de los jugadores pericos más peligrosos, aunque sin el premio de una asistencia o un gol.
Intenta cosas e innova cada jornada, pero la pierna izquierda es de palo, tendría que jugar en su banda.
11. Roberto Fernández
7/10
Titular · Delantero · Sustituido en el 82'
Tuvo un partido de mucho desgaste. Su enfrentamiento con Cristian Romero y Dávid Hancko fue físico y exigente, y su trabajo consistió en pelear los balones directos, fijar a los centrales y tratar de dar continuidad a las salidas.
Dispuso de una oportunidad de cabeza tras un córner, que pasó cerca del poste. Fue una de las mejores ocasiones del primer tiempo, pero no pudo convertirla. Tampoco encontró suficientes apoyos para generar más peligro durante el resto del encuentro.
Lo mejor: sacrificio, disputa física y capacidad para incomodar a los centrales.
A mejorar: presencia en el área, precisión en el remate y conexión con los centrocampistas.
Veredicto: trabajador, pero demasiado aislado para evaluar su rendimiento únicamente por la producción goleadora.
Las valoraciones anteriores son coherentes con las observaciones individuales publicadas tras el encuentro, especialmente las de Mundo Deportivo, que destacó a Fortuño, Cabrera, Drkušić, Riedel y Javi Hernández entre los aspectos más positivos del Espanyol.
Los que entraron desde el banquillo
Las notas de los suplentes tienen en cuenta su impacto en los minutos disputados, no el rendimiento que se esperaría de ellos durante un partido completo.
12. Unai Núñez
3,5/10
Entró en el 64' por Drkušić
Entró para renovar la defensa y ayudar a mantener la solidez del bloque. No tuvo una influencia ofensiva significativa y el tramo final le exigió defender ante un Atlético cada vez más insistente. Fue amonestado en el 87' y participó en una fase del encuentro en la que el equipo necesitaba máxima precisión. No se compenetra nada bien con Cabrera.
Balance: cumplió parcialmente su función defensiva, pero no logró evitar el desenlace adverso.
13. Gabriel Moscardo
3,5/10
Entró en el 73' por Javi Hernández
Su entrada reforzó la zona central en un momento en el que el Atlético acumulaba jugadores de calidad en posiciones ofensivas. La prioridad era proteger los espacios y evitar que el rival pudiera recibir con comodidad cerca del área.
No dispuso de suficiente tiempo para transformar el juego del Espanyol ni para convertirse en una alternativa creativa clara.
Balance: sustitución de perfil defensivo y efecto limitado en la generación de ocasiones.
14. Álex Calatrava
4/10
Entró en el 73' por Edu Expósito
Recibió la responsabilidad de aportar energía y ayudar a conectar con los jugadores ofensivos. Sin embargo, el Espanyol siguió encontrando dificultades para mantener el balón y enlazar posesiones largas.
Su entrada no cambió de forma apreciable la relación de fuerzas en el centro del campo.
Balance: participación discreta, con escasa capacidad para modificar el desarrollo del encuentro.
15. Javi Puado
6/10
Entró en el 82' por Bryan Zaragoza
Su regreso al terreno de juego fue una noticia positiva para el Espanyol, aunque el contexto apenas le concedió tiempo para influir. Entró cuando el equipo necesitaba una salida ofensiva y una referencia capaz de acompañar a Roberto o a quien ocupase su posición tras los cambios.
Con el marcador todavía empatado, la idea de refrescar el ataque tenía sentido. El problema es que el equipo pasó muy poco tiempo con el balón en condiciones de atacar.
Balance: retorno importante, pero impacto futbolístico limitado por los pocos minutos disponibles.
16. Marcos Fernández
5/10
Entró en el 82' por Roberto Fernández
Sustituyó al delantero titular en los últimos minutos. La intención era introducir piernas frescas y conservar una opción de salida ofensiva, pero el encuentro se decidió apenas unos minutos después.
No tuvo tiempo suficiente para demostrar si podía ofrecer una alternativa más eficaz que Roberto en la presión o en los duelos ofensivos.
Balance: intervención demasiado breve para una evaluación concluyente.
Los minutos de entrada y las sustituciones corresponden a la ficha del partido de LaLiga.
Manolo González tiene la soga bien al cuello.
Plan defensivo eficaz, propuesta ofensiva insuficiente
La valoración del entrenador debe distinguir entre la preparación del partido y la capacidad para modificarlo cuando el contexto empieza a cambiar.
Lo que hizo bien
Preparó una estructura defensiva capaz de contener durante muchos minutos a un Atlético con numerosos recursos ofensivos.
Protegió el área con tres centrales y redujo los espacios interiores.
El equipo no perdió la organización tras el descanso ni se descompuso inmediatamente ante las sustituciones de Simeone.
Consiguió que el partido llegara al tramo final con empate, a pesar de la clara inferioridad en posesión.
Lo que pudo hacer mejor
Diseñar una salida más eficaz para que Roberto no quedase tan aislado.
Encontrar una fórmula para conservar la pelota durante más tiempo y aliviar la presión defensiva.
Aprovechar mejor las conducciones de Bryan Zaragoza en su bandas más que seguir con el pie cambiado
Calatrava no aportó lo que podía haber aportado Dolan para romper la defensa del At. Madrid
La cuestión más discutible es si el Espanyol debía haber arriesgado más antes del minuto 89. Mantener el empate era una estrategia razonable ante un adversario superior, pero cuanto más avanzaba el encuentro, más importante resultaba disponer de alguna amenaza ofensiva que obligase al Atlético a retrasar jugadores.
sábado, 10 de octubre de 2026
MALAGA CF 1-1 RCD ESPANYOL "VUELVE EL MANOLACCIO Y UNA NUEVA DECEPCIÓN EN EL ULTIMO CHUT DEL MALAGA "
Volvió el fútbol rancio de contragolpe que dió grandes éxitos en la primera vuelta del año pasado, saliendo a la contra fuera cual fuera el rival. El problema es que el Malaga, equipo que menos goles marca en la liga, tiene unos mecanismos muy lentos de salida de balón y con muchos miedos en la circulación que el Espanyol no supo aprovechar.
Manolo hizo cambios y desde mi punto de vista realizo la siguiente crítica.
a) Cambio de portero, acierto. Ni lesiones de Marko ni puñetas, su rendimiento es muy bajo en los últimos partidos.
b) No mandó a Cabrera al banquillo como en las primeras jornadas, acierto de él y fallo mío. Fue el mejor del Espanyol de largo cortando lo todo. Aunque yo por dinámica de balón creativo de Unai y Riedel. Pero para cerrar espacios y ser contundente Cabrera de largo.
c) A pesar del gol, a pesar de todo, a pesar de la moda de jugar a pie cambiado. Gol de Bryan Zaragoza y luego le leyeron la matricula y no pudo hacer ningún regate más. Sigo insistiendo, que mejor que juegue en la banda de su pierna buena, dado que la zurda es un palo. Para mi no vale 8 millones a día de hoy.
d) La vuelta de Pol Lozano, dió una consistencia diferente a la de Urko, creo que acertó en la rotación.
e) Edu Exposito no esta fino quizas haya que darle descanso y retrasar a Javi Hernández.
Lástima del último ataque del Málaga donde Riedel cansado no llegó por no provocar penalti y el cañonazo fue demasiado fuerte para que lo parara Fortuño.
El RCD Espanyol se marchó de La Rosaleda con la sensación de haber dejado escapar dos puntos. El equipo de Manolo González tuvo el partido bien encarrilado durante muchos minutos, se adelantó con una acción de calidad de Bryan Zaragoza y dispuso de oportunidades para ampliar su ventaja. Sin embargo, el empuje del Málaga después del descanso y el gol de Adrián Niño en el tiempo añadido dejaron el marcador en tablas.
1. Cómo fue el partido
Primera parte: un Espanyol vertical y con peligro
El encuentro comenzó con una intervención importante de Ángel Fortuño, que evitó que el Málaga se adelantara en una de sus primeras ocasiones. La respuesta perica fue inmediata: Bryan Zaragoza recibió por la izquierda, encaró, recortó hacia dentro y conectó un disparo preciso para establecer el 0-1 alrededor del minuto 13.
El gol dio confianza al Espanyol, que encontró espacios para correr y hacer daño. Roberto Fernández también tuvo protagonismo en ataque: estuvo cerca de marcar con un remate de tacón que obligó a intervenir a la defensa local, y dispuso de otras opciones para ampliar la ventaja.
El equipo blanquiazul combinó profundidad con momentos de solidez defensiva. No obstante, aunque llegó al descanso por delante, no consiguió transformar su superioridad en una renta que le permitiera afrontar la segunda mitad con tranquilidad.
Segunda parte: el Espanyol retrocede y acaba pagándolo
Tras el descanso, el Málaga fue ganando metros y acumulando posesión. El Espanyol perdió capacidad para mantener el balón y enlazar ataques, por lo que tuvo que dedicar cada vez más esfuerzos a proteger su ventaja.
Una de las acciones decisivas llegó con una falta directa de Pablo Martínez que terminó estrellándose en el larguero. Roberto Fernández también volvió a poner a prueba a la defensa malaguista, pero el segundo gol visitante no llegó.
Los cambios de Manolo González renovaron distintas posiciones, aunque el equipo no consiguió recuperar el control del encuentro. En los minutos finales, el Málaga apretó hasta encontrar el empate de Adrián Niño en el descuento, tras una acción culminada con un centro de Rafita.
El 1-1 fue un golpe para el Espanyol, que había tenido el triunfo al alcance de la mano. La lectura principal es clara: el equipo supo generar peligro, pero no gestionó suficientemente bien la ventaja cuando el rival aumentó la presión.
2. Valoración individual de los jugadores del Espanyol
Estas notas son una valoración periodística propia, sobre 10, basada en el desarrollo del partido y contrastada con las crónicas y el análisis individual publicados después del encuentro.
Once titular y jugadores que participaron en el encuentro.
Ángel Fortuño
8/10
Fue una de las noticias positivas del Espanyol. Respondió con seguridad en su primera aparición de la temporada y evitó el gol local en una acción temprana. Transmitió serenidad y no tuvo responsabilidad apreciable en el empate final.
Balance: actuación convincente bajo palos.
Omar El Hilali
7/10
Mantuvo un planteamiento prudente, priorizando cerrar su banda y reducir riesgos. Su actuación fue más defensiva que ofensiva, algo comprensible en un partido que el Espanyol tenía controlado durante la primera mitad. Le faltó algo más de presencia para ayudar a salir cuando el Málaga apretó.
Balance: correcto, aunque conservador.
Clemens Riedel
4/10
Mostró contundencia en el juego aéreo y despejó centros peligrosos, pero su rendimiento fue de más a menos. En el tramo final no logró contribuir a cerrar la acción del empate con la contundencia necesaria. Su primera parte fue más sólida que su desenlace.
Balance: buen trabajo inicial, final mejorable.
Leandro Cabrera
9/10
Fue una referencia defensiva importante. Ordenó la zaga, estuvo atento a los centros y se multiplicó para proteger el área. Su partido fue consistente durante buena parte del encuentro, aunque el esfuerzo colectivo no bastó para mantener la portería a cero.
Balance: uno de los defensas más fiables.
Quilindschy Hartman
4,5/10
Tuvo dificultades crecientes después del descanso. El Málaga encontró espacios por su zona y consiguió superar su defensa con mayor frecuencia. En la acción del empate quedó señalado por la incapacidad del bloque para contener la progresión local.
Balance: sufrió ante la reacción del rival.
Pol Lozano
5,5/10
En su primera titularidad de la temporada, contribuyó a dificultar las progresiones del Málaga durante la primera parte. Sin embargo, perdió influencia conforme avanzó el encuentro. El centro del campo perico dejó de controlar los tiempos y eso terminó exponiendo a la defensa.
Balance: buen trabajo inicial, desgaste final.
Edu Expósito
3/10
No encontró continuidad en la creación y le costó conectar con los jugadores de ataque. Tuvo una oportunidad tras el descanso en una transición rápida, pero el disparo se marchó alto. Fue sustituido en el minuto 82 sin haber conseguido imponer su criterio.
Balance: poca influencia con balón.
Tyrhys Dolan
5,5/10
Empezó con energía, ofreciendo centros y posibilidades de contraataque. Sin embargo, su participación fue disminuyendo a medida que el Málaga adelantó líneas. No consiguió mantener la amenaza ofensiva durante los noventa minutos y fue sustituido en el 82.
Balance: buen comienzo, poca continuidad.
Javi Hernández
7,5/10
Fue fundamental en la construcción del gol de Bryan Zaragoza. Se movió bien entre líneas, encontró espacios y dio continuidad al juego ofensivo. Su asociación con Bryan fue una de las vías más productivas del Espanyol. Fue sustituido en el minuto 57.
Balance: creatividad y participación decisiva.
Bryan Zaragoza
8,5/10
Fue el futbolista más desequilibrante del Espanyol. Su gol fue una demostración de velocidad, cambio de dirección y precisión: superó a sus marcadores y batió a Herrero con un disparo ajustado. También obligó al rival a extremar las precauciones y participó en acciones que generaron tensión defensiva. Fue sustituido en el minuto 73.
Balance: decisivo en ataque, aunque sin continuidad hasta el final.
Roberto Fernández
6,5/10
Fue una amenaza constante y tuvo varias oportunidades para ampliar la ventaja. Su intento de tacón estuvo muy cerca de convertirse en uno de los goles de la jornada. Trabajó para ofrecer apoyos y atacar los espacios, pero le faltó precisión en la definición para sentenciar el encuentro. Fue sustituido en el minuto 82.
Balance: movilidad y ocasiones, sin premio goleador.
Las valoraciones individuales son interpretativas; las crónicas consultadas destacan especialmente a Fortuño, Cabrera y Bryan Zaragoza, y señalan las dificultades defensivas del Espanyol durante la segunda mitad.
3. Valoración de los suplentes
Jugador | Nota | Valoración |
|---|---|---|
Urko González de Zárate | 6/10 | Entró para dar equilibrio al centro del campo, pero el Espanyol no logró recuperar el control territorial. |
Álex Calatrava | 5,5/10 | Aportó trabajo y ayudó a sostener al equipo en un tramo complicado. |
Pere Milla | 5/10 | Entró en el minuto 82; tuvo poco tiempo y pocas oportunidades para intervenir. |
Roger Hinojo | 4,5/10 | Participó en el tramo final y quedó señalado en la acción del empate por las dificultades para contener el ataque local. |
Marcos Fernández | 5/10 | Dispuso de pocos minutos tras entrar en el 82 y apenas pudo influir en el partido. |
Cala | 5,5/10 | Relevó a Bryan en el minuto 73. Su entrada buscaba mantener energía en el ataque, pero no consiguió generar una amenaza comparable. |
Las notas de los suplentes deben interpretarse con cautela: casi todos entraron en un contexto de presión del Málaga y tuvieron un margen reducido para cambiar el rumbo del encuentro.
4. Balance colectivo del Espanyol
Lo mejor
La calidad individual de Bryan Zaragoza para resolver el uno contra uno.
La conexión entre Javi Hernández y Bryan en el gol.
La actuación de Fortuño, que evitó que el Málaga se adelantara.
La capacidad de la defensa para mantener la ventaja durante buena parte del encuentro.
Lo peor
La falta de contundencia para marcar el segundo gol.
La pérdida de control del centro del campo tras el descanso.
Las dificultades de Hartman y Riedel ante el empuje local.
La incapacidad para defender la última acción del partido.
El empate dejó al Espanyol con ocho puntos tras ocho jornadas, según las crónicas publicadas después del partido. Más allá de la clasificación, la preocupación principal es haber perdido una victoria que parecía encarrilada.
5. Conclusión: un empate que sabe a derrota
El Espanyol mostró dos caras en La Rosaleda. La primera fue la de un equipo capaz de generar peligro, encontrar espacios y adelantarse gracias al talento diferencial de Bryan Zaragoza. La segunda, la de un conjunto que fue perdiendo control, reculó demasiado y no encontró soluciones cuando el Málaga aumentó la presión.
miércoles, 30 de septiembre de 2026
Los extremos cojos del RCD Espanyol tras el partido del Elche: Alex Calatrava y Bryan Zaragoza
Al igual que la estupida moda que se puso al inicio de la anterior década en el fútbol moderno de saque del portero y todos a un lado para dejar el carril libre del otro lado a los posibles laterales para carrera rápida o concentrar todo el juego en una banda, para ralentizar el partido en los saques largos... Ahora ha llegado la moda un tanto incoherente de jugar los extremos a pie cambiado. ¿Por qué?
Porque hay un equipo que tiene una serie de jugadores ambidiestros que tienen la capacidad desde la banda opuesta a su pie bueno realizar tiros parabólicos al palo largo y meter los goles en la escuadra de la banda contraria. Eso lo pueden hacer ciertos clubes, pero no se puede pedir peras al olmo a Alex Calatrava y a Bryan Zaragoza el cual no sabe tocar ni un balón con la pierna izquierda. Grave error de visión de Manolo, con constantes con la pierna cambiada y el empeine. Ello conlleva que siendo Bryan Zaragoza bajito y que la fuerza que puedes impulsar no es la misma que si fuera en su banda, pues no eleva el balón con lo cual cortan facilmente los rivales o le leen la cartilla rápida y el regate o centro es siempre el mismo. Total un desastre que no aporta nada en ataque.
lunes, 28 de septiembre de 2026
Leandro Cabrera merece un descanso en el banquillo (el caballo del lento)
Por mucho que sea el capitán, Leandro merece un descanso en el banquillo.
El día del Levante con Unai y Riedel el equipo salió con mucha velocidad y creatividad desde atrás, incluso también con el Real Madrid. Desde su regreso la cosa ha ido de mal en peor y a los resultados me remito. ¿Verdad o mentira?
jueves, 24 de septiembre de 2026
Parecidos inexplicables de las camiseta: La camiseta de porteros naranja del RCD Espanyol 2026-27 es practicamente igual a la de wembley 1992 del FC Barcelona
Parecidos inexplicables de las camiseta: La camiseta de porteros naranja del RCD Espanyol 2026-27 es practicamente igual a la de wembley 1992 del FC Barcelona-
Como diría Mourinho ¿Por qué?
martes, 22 de septiembre de 2026
sábado, 19 de septiembre de 2026
RCD ESPANYOL 1-3 ELCHE "MANOLO Y EL EQUIPO HACKEADOS, EXCEPTUANDO JOSÉ ANGEL, DESATAN LA IRA DE LA GRADA CONTRA EL COLISTA CON 10 TODO EL PARTIDO"
¿Por qué? Un partido en el minuto 5, contra el colista con 10, acaba siendo una pesadilla desastrosa.
¿Por qué Manolo no diste cuenta de ciertas cosas?
a) No tenemos extremos para que jueguen a pie cambiado como hacen algunos en el fútbol moderno para tiros parabólicos a la escuadra contraria. Bryan Gil lo intentó, pero que hace de extremo zurdo un hombre que no tocó ni un balón cola zurda y Calatrava en la diestra jugando todo el rato con la zurda. Esto conlleva a lo siguiente. Bryan Gil solo sabía centrar con el empeine de la derecha, único centro y leído por la defensa rival. Un único regate de fuera a dentro, dado que la pierna zurda es inútil. Dos, un único pase limpio hacía atrás porque el resto eran empeines al área, pero al ser bajito, la elevación cuesta mucho más y la defensa rival lo leyó todo.
Lo mismo casi igual con Calatrava que alguna vez sabía jugar con la derecha estando en la banda derecha. Pon a cada uno en su banda y dejaté de chorradas, que solo ciertos equipos de otro nivel saben hacer. Estas cositas se pueden hacer ganando, en los últimos minutos del partido con el rival cansado.
Dmitrovic al banquillo, Fortuño titular, últimamente ya empieza a no cubrir bien todos los huecos, se come goles y hace cantadas. Si eres valiente que descanse un ratito.
Edu Exósito: Me da lo mismo que sea el capitán, no mete un gol de falta desde ya no se cuando, no sé si fue en San Mames hace dos temporadas. Calatrava metió sino me equivoco 5 faltas el año pasado en el Castellón.
A ver, Roberto selección, esta claro, Roberto al banquillo porque obviamente dada la ilusión no iba meter el pie más de la cuenta dado que no se iba a lesionar ante la oportunidad de su vida. Manolo, sentido común. En estas situaciones Marcos titular y Roberto para la segunda parte, pura vista de zorro viejo.
Unai juega bien con Riedel. Cabrera es un problema en salida de balón que arrastramos desde hace años, no se puede seguir así.
Omar no jugó, pero sino renueva, se vende en invierno al Como o quien sea y el José Angel titular, el mejor del partido con solo un error y se vació con una actuación notable en ataque dando lo todo. Hay que hacer caja con Omar y blindar a este chico.
La empanada mental, Javi hizó su guerra chupando sin poder tener las ayudas que precisaba de un Urko y Expósito excesivamente lentos. Pecaron de soberbia, de decir, estamos con 11 contra 10 y esto se gana a marcha lenta y cae por su propio peso, y tras veinte minutos de la expulsión te cascan dos goles en dos contras.
Hinojo totalmente desorientado y desubicado, su peor partido de largo con muchos nervios y sintiendo se perdido por el campo..
Esto pareció un partido amaño de fin de temporada, de los que dicen que no existen ya.
Pere Milla un 0, no hizó nada y jugando a intentar controlar pelotas que botaban delante suyo, como si fuera un jugador de benjamin que intetará controlar los balones que le venían mal con el bote.
Riedel y Marcos intentaron aportar algo más de frescura, pero lo justo para el gol.
En resumen, todo un desastre menos el debutante. Y solo hay que resumir el equipo acabo con Exposito de central y Cabrera de delantero centro, para que nos hubieran metido un carro más.
Terminó Espanyol 1-3 Elche, pese a que el conjunto ilicitano jugó prácticamente todo el encuentro con diez por la expulsión de Federico Redondo en el minuto 6. Fer Niño marcó en el 26’ y 29’, Chust hizo en propia puerta el 1-2 en el 72’ y Germán Valera sentenció en el 78’.
Fue un partido especialmente difícil de analizar desde el punto de vista perico porque el Espanyol tuvo 66% de posesión y 23 remates, pero solo cuatro a portería, mientras que el Elche generó incluso más xG: 1,44 frente a 1,05. Es decir: hubo mucho balón, pero muy poco control real del partido
Dmitrovic
En el 0-1, el Espanyol defendió mal el balón largo, Unai Núñez no terminó de resolver la carrera con Fer Niño y Dmitrovic salió de su portería de una manera desastrosa. Niño acabó encontrándose prácticamente con el arco vacío. No fue únicamente un error del guardameta, porque la acción nace de un fallo colectivo de coordinación, pero su decisión agravó decisivamente la jugada.
El problema estuvo especialmente en la comunicación con sus centrales. Cuando el Espanyol adelantó muchísimo la línea defensiva para encerrar a un Elche con diez, Dmitrovic debía actuar casi como último defensor y transmitir seguridad en las coberturas. No sucedió.
En el 1-3 vuelve a quedar expuesto. Germán Valera atacó el enorme espacio a la espalda de la defensa, ganó la carrera a Cabrera y superó al portero por arriba. Dmitrovic tenía pocas posibilidades una vez el atacante llegaba solo, aunque tampoco consiguió achicar la acción.
Su partido, sin embargo, no fue exclusivamente negativo: al final realizó una gran intervención ante Morcillo, desviando al poste un disparo que podía haber significado el 1-4. AS también destaca que realizó varias paradas que evitaron un resultado todavía más amplio.
Balance: inseguro en las decisiones más importantes, especialmente en el primer gol, aunque salvó al equipo de recibir alguno más.
José Ángel
Debutaba con el primer equipo en LaLiga y le tocó hacerlo en un contexto extremadamente incómodo. Partió en el lateral derecho, en ausencia de Omar El Hilali, y el partido rápidamente dejó de parecerse al que probablemente había preparado.
No fue el culpable de ninguno de los goles ni protagonizó errores individuales graves. Su dificultad estuvo en interpretar hasta dónde debía proyectarse después de la expulsión de Redondo. Con el Elche encerrado, los laterales tenían que dar amplitud y prácticamente convertirse en extremos durante muchas fases.
José Ángel intentó adelantar su posición, pero el Espanyol nunca consiguió activar con continuidad ese costado ni generar asociaciones que desordenaran al bloque ilicitano.
Defensivamente, además, quedó involucrado en el descontrol general de las transiciones. Tuvo una actuación notable para tratarse de un debutante.
Unai Núñez
Regresó al once y tuvo una noche muy difícil.
Su acción más problemática fue el 0-1 de Fer Niño. El balón profundo del Elche exigía una decisión contundente: despejar, proteger la pelota o coordinarse perfectamente con Dmitrovic. La acción quedó a medio camino. Núñez acompañó la carrera sin neutralizar al delantero y Dmitrovic salió tarde y mal. El resultado fue un gol prácticamente regalado.
Ese episodio resume uno de los grandes defectos defensivos del Espanyol: defendió con muchos metros detrás de los centrales sin tener preparada la protección de esos espacios.
Con balón, Núñez debía ayudar a romper la primera línea del Elche mediante conducciones o pases verticales, porque los visitantes defendían con un hombre menos y bastante hundidos. El Espanyol, sin embargo, movió demasiadas veces el balón de forma previsible.
Manolo González acabó sustituyéndolo en el minuto 67 por Clemens Riedel.
Balance: especialmente señalado por el 0-1 y por una actuación defensiva falta de contundencia. Su rendimiento con Cabrera cae en barrena.
Leandro Cabrera
Como capitán y central más experimentado, estaba llamado a ordenar a una defensa que iba a jugar prácticamente todo el encuentro instalada cerca del centro del campo.
No lo consiguió.
Participó de la descoordinación colectiva en el 0-2, una acción particularmente grave porque el Elche, con diez jugadores, consiguió avanzar muchísimos metros antes de que Revivo encontrase a Fer Niño para la volea. AS describe la acción como un fallo prácticamente del sistema defensivo entero.
En posesión tuvo mucho balón porque el Elche le permitía iniciar desde atrás, pero una cosa es tener posesión y otra conseguir superar líneas. Cabrera circuló, trató de acelerar y en ciertos momentos quiso jugar demasiado rápido ante la necesidad de remontar.
Manolo lo mantuvo además porque podía ser útil en balón parado y centros laterales, pero el Espanyol tampoco explotó esa vía.
El golpe definitivo llega con el 1-3. Valera ataca el espacio detrás de Cabrera, le gana la carrera y termina picando el balón ante Dmitrovic. Era una situación difícil porque el Espanyol estaba completamente volcado, pero evidencia nuevamente el enorme riesgo que estaba asumiendo la línea defensiva.
Balance: un desastre, el jugador lento que nos ha llevado dos temporadas a segunda con Calero.
Roger Hinojo
Una de las grandes víctimas tácticas del partido.
Hinojo arrancó como lateral izquierdo y sufrió especialmente cuando Cepeda apareció por su zona. Mundo Deportivo destaca precisamente esos problemas defensivos.
La expulsión del Elche también cambió lo que necesitaba Manolo de ese puesto. Con el rival defendiendo tan abajo, el Espanyol requería un lateral extremadamente profundo, capaz de aparecer continuamente por fuera. Hinojo no consiguió generar suficiente amenaza.
Cuando el equipo llegó al descanso perdiendo 0-2, Manolo decidió que necesitaba otro perfil y lo retiró para introducir a Quilindschy Hartman.
No fue únicamente un castigo individual: el cambio tenía una fuerte lógica táctica. Había que transformar el lateral izquierdo casi en un carrilero ofensivo.
Balance: sufrió defensivamente y aportó poco en profundidad; sustituido al descanso tanto por rendimiento como por necesidad táctica.
Urko González
Otro de los sustituidos al descanso.
Urko comenzó como mediocentro junto a Edu Expósito. En circunstancias normales su principal función es dar equilibrio, proteger las espaldas y permitir que Expósito juegue unos metros más arriba.
Pero la expulsión de Redondo convirtió el partido en otro tipo de encuentro. El Espanyol necesitaba abrir un bloque bajo con diez hombres, y tener a Urko como mediocentro eminentemente posicional aportaba menos valor ofensivo.
Eso no significa que fuese el peor jugador de la primera parte.. El problema es que, con 0-2, Manolo necesitaba sustituir un futbolista defensivo por un atacante.
Su salida tuvo también una consecuencia: Expósito quedó como mediocentro más retrasado y Marcos Fernández entró para aumentar la presencia ofensiva.
Balance: sacrificado fundamentalmente por el guion del partido, aunque tampoco consiguió proteger al equipo de las transiciones que desembocaron en los goles.
Edu Expósito
Fue seguramente uno de los jugadores que más intentó asumir responsabilidad con balón.
Comenzó junto a Urko, pero después del descanso se convirtió prácticamente en el organizador único desde la base. Le tocó recibir muy lejos de la portería, iniciar ataques y distribuir hacia los extremos y los jugadores entre líneas.
El problema es que el Espanyol cayó constantemente en una circulación demasiado horizontal. Contra diez jugadores, no basta con tener el balón: había que atraer rivales, encontrar pases interiores, cambiar rápidamente de orientación y provocar situaciones de uno contra uno.
Expósito buscó esa función, trabajó y se ofreció mucho, pero no logró gobernar el encuentro ni aumentar suficientemente el ritmo.
La superioridad numérica tampoco se tradujo en superioridades posicionales claras. AS resume precisamente que ni Expósito ni el equipo supieron gestionar esa ventaja.
Balance: voluntarioso y participativo, pero sin conseguir que su enorme volumen de posesión se transformara en fútbol productivo. Que deje de chutar las faltas, no da una.
Javi Hernández
Probablemente fue quien dejó la acción ofensiva más productiva del Espanyol.
Durante gran parte del encuentro estuvo demasiado desconectado para la importancia que venía teniendo en el inicio de temporada. Al Espanyol le costó muchísimo encontrarlo entre las líneas defensivas del Elche.
Después del descanso fue creciendo. Tuvo un disparo detenido por Dituro y terminó interviniendo directamente en el 1-2. Su centro al área provocó la acción en la que Víctor Chust introdujo el balón en su propia portería. Oficialmente fue autogol, pero la jugada nace de una buena acción de Javi Hernández.
Fue precisamente ese gol el que despertó durante unos minutos al estadio y al equipo. El problema es que el Espanyol recibió el 1-3 poco después.
Teniendo en cuenta que llegaba como uno de los futbolistas más determinantes del arranque liguero, se esperaba una influencia mucho mayor.
Balance: irregular y bastante apagado inicialmente, pero acabó generando la acción del único gol perico. Chupó más de la cuenta en buena parte de sus acciones.
Jan Virgili / Cala — Calatrava
Su actuación fue discreta.
En teoría debía aprovechar el hecho de que el Elche, tras quedarse con diez, tenía que reajustar su estructura defensiva. Eso ofrecía posibilidades para recibir entre lateral y central o aparecer por dentro.
No consiguió marcar diferencias.
Tuvo participación en la circulación pero escasa incidencia en el área, pocos desbordes decisivos y poca capacidad para obligar al Elche a deformar su bloque.
Manolo lo retiró alrededor de la hora de juego para introducir a Pere Milla. De Guatemala a guate peor.
Balance: uno de los atacantes que menos influencia tuvo en un partido que precisamente exigía desequilibrio individual.
Bryan Zaragoza
Era uno de los grandes focos de atención porque disputaba su primer partido como titular con el Espanyol.
Y paradójicamente fue quien provocó la acción que debería haber cambiado completamente el encuentro.
En los primeros minutos atacó un mal balón de Redondo hacia su portero. Bryan ganó ventaja y Redondo lo derribó cuando encaraba una ocasión manifiesta. El árbitro inicialmente dejó continuar, pero el VAR intervino y el jugador del Elche fue expulsado.
Ese fue probablemente el momento más importante que generó un futbolista del Espanyol en todo el encuentro.
Posteriormente consiguió marcar, aunque el gol fue correctamente anulado por fuera de juego, y antes del descanso probó un disparo que Dituro detuvo.
Lo que faltó fue continuidad. Bryan amenazaba con el regate y obligaba al Elche a estar pendiente de él, pero sus apariciones fueron demasiado aisladas. En un partido contra diez, el Espanyol necesitaba darle muchas más situaciones de uno contra uno.
Fue sustituido en el 67’ por Dolan.
Balance: empezó siendo el atacante más amenazante y provocó la roja, pero terminó diluyéndose, porque jugó en la zurda, sin tocar ni un solo balón con la pierna zurda, lo cual lo inutiliza muchísimo el desborde en esa banda.
Roberto Fernández
Llegaba al partido en un momento muy especial después de su convocatoria con España y como gran referencia goleadora del Espanyol. No metió el pie como anteriores partidos.
Esta vez prácticamente nunca consiguió recibir en las condiciones que necesitaba.
El Elche defendió muy cerca de su área, acumulando centrales y jugadores alrededor del delantero. Eso obligaba al Espanyol a generar desbordes por fuera y pases atrás desde línea de fondo para liberar a Roberto.
Como el equipo apenas consiguió romper el bloque, Roberto quedó demasiadas veces rodeado de defensores.
Trabajó sobre los centrales, buscó movimientos y fijó rivales, pero apenas consiguió situaciones claras de remate.
Es una distinción importante: su falta de gol fue más consecuencia de la incapacidad del Espanyol para alimentarlo que de una colección de ocasiones falladas por él.
Balance: extremadamente aislado. Mucho trabajo sin balón y muy pocas oportunidades reales para ejercer de goleador.
Los cinco suplentes
Quilindschy Hartman
Entró al descanso por Hinojo con una misión clarísima: jugar prácticamente como extremo izquierdo.
Con el Espanyol 0-2 y en superioridad numérica, debía vivir en campo contrario, ensanchar el bloque del Elche y cargar de centros el área.
Lo intentó, pero el impacto fue limitado. El equipo ocupó más campo rival en la segunda parte, aunque eso no significó que generase ocasiones claras proporcionalmente al dominio territorial.
Además, la necesidad de atacar provocó que su espalda quedase muy expuesta ante las transiciones ilicitanas.
Balance: ofreció una versión más ofensiva del lateral izquierdo, pero sin desequilibrar suficientemente el partido.
Marcos Fernández
Entró también al descanso, sustituyendo a Urko.
Su entrada significaba un cambio radical de estructura: fuera un mediocentro y dentro otro futbolista de ataque.
Marcos puso agresividad, movilidad y trabajo en el área. Buscó remates y segundas jugadas y ayudó a aumentar el número de jugadores situados cerca de Roberto.
Mundo Deportivo destaca además su participación en la acción que acaba desembocando en el único gol perico.
No logró marcar, pero fue de los cambios que más lógica tuvieron para el contexto.
Balance: aportó energía y presencia de área; insuficiente para cambiar el partido, aunque sí aumentó la amenaza ofensiva.
Pere Milla
Entró en el 61’ por Cala/Calatrava.
Buscaba aportar algo que el Espanyol estaba echando muchísimo de menos: aparición desde segunda línea y olfato dentro del área.
Su participación más destacada llegó al final. Marcó el que habría sido el 2-3, pero la acción fue anulada porque Dolan se encontraba previamente en fuera de juego.
Eso resume bastante bien su partido: sí consiguió aparecer en posición de remate y atacar el área, pero cuando finalmente encontró el gol, la jugada ya estaba invalidada.
Balance: dio más presencia en el área y llegó a marcar, aunque sin validez.
Clemens Riedel
Entró en el 67’ por Unai Núñez.
El Espanyol estaba tan lanzado al ataque que jugar de central en ese momento era especialmente ingrato. Tenía que defender enormes cantidades de espacio en situaciones de uno contra uno.
No logró aportar demasiada estabilidad. Mundo Deportivo destacó que saltó de zona en varias ocasiones sin interpretar bien cuándo debía hacerlo, contribuyendo a que la estructura defensiva siguiera siendo vulnerable.
El Espanyol necesitaba que sus centrales prácticamente defendiesen el campo entero para mantener al resto de futbolistas atacando y esa tarea superó colectivamente a la zaga.
Balance: entró para dar velocidad y frescura atrás, pero tampoco consiguió controlar las transiciones.
Tyrhys Dolan
Sustituyó a Bryan Zaragoza en el minuto 67.
Entró con muchísima energía y voluntad de encarar. El problema fue convertir esa energía en acciones limpias.
Buscó acelerar prácticamente cada vez que recibió, pero en ocasiones estuvo demasiado precipitado. Mundo Deportivo lo definió como un jugador que entró con ganas pero “pasado de revoluciones”.
En el minuto 87 quedó además en fuera de juego en la jugada que terminó con el gol anulado a Pere Milla. Ya en el descuento intentó un disparo que se marchó fuera.
Balance: energía y verticalidad, pero poca precisión.
Qué falló colectivamente
Lo más significativo es que no fue un partido perdido simplemente por tres errores individuales. Los errores existieron, especialmente atrás, pero el problema fue estructural.
El Elche se quedó con diez en el minuto 6 y tomó una decisión muy sencilla: cerrarse, proteger espacios interiores y atacar directamente el enorme espacio que dejaba el Espanyol cuando adelantaba su defensa. El plan funcionó.
El Espanyol, en cambio, no hizo valer el jugador extra. Tuvo balón —66%—, tuvo volumen de remates —23— y acumuló futbolistas ofensivos, pero le faltaron tres cosas: velocidad de circulación, desborde en los costados y protección de las pérdidas.
Ese último punto fue devastador. Cada vez que perdía el balón parecía que el Elche podía atacar con muchísimo campo por delante. Así llegaron los dos goles de Fer Niño y posteriormente el de Germán Valera.
Y hay un dato especialmente contundente: aunque jugó casi todo el partido con diez, el Elche terminó generando más goles esperados, 1,44 xG frente a 1,05 del Espanyol. Eso explica mejor el partido que la posesión.
El propio Manolo González lo calificó después como el peor partido desde que dirige al Espanyol, asumió responsabilidad por la gestión y reconoció que el equipo había perdido la solidez y competitividad que tradicionalmente habían caracterizado su etapa.
En síntesis
Entre los titulares, Javi Hernández dejó la acción ofensiva más productiva, Bryan Zaragoza generó la expulsión que puso el partido aparentemente de cara y Expósito intentó darle sentido a la posesión. Roberto quedó prácticamente desconectado.
Pero el elemento decisivo estuvo atrás: Dmitrovic, Núñez, Cabrera y el sistema de coberturas nunca encontraron una manera segura de defender con tantos metros a su espalda. Y los cambios aumentaron el número de atacantes, pero no arreglaron ni la circulación ni la protección defensiva.
Por eso el 1-3 resulta todavía más significativo que una derrota ordinaria: durante unos 85 minutos el Espanyol tuvo un jugador más, lanzó 23 veces y monopolizó el balón, pero el Elche produjo las ocasiones más claras y fue mucho más eficaz.









