sábado, 10 de octubre de 2026

MALAGA CF 1-1 RCD ESPANYOL "VUELVE EL MANOLACCIO Y UNA NUEVA DECEPCIÓN EN EL ULTIMO CHUT DEL MALAGA "

Volvió el fútbol rancio de contragolpe que dió grandes éxitos en la primera vuelta del año pasado, saliendo a la contra fuera cual fuera el rival. El problema es que el Malaga, equipo que menos goles marca en la liga, tiene unos mecanismos muy lentos de salida de balón y con muchos miedos en la circulación que el Espanyol no supo aprovechar.

Manolo hizo cambios y desde mi punto de vista realizo la siguiente crítica.

a) Cambio de portero, acierto. Ni lesiones de Marko ni puñetas, su rendimiento es muy bajo en los últimos partidos.

b) No mandó a Cabrera al banquillo como en las primeras jornadas, acierto de él y fallo mío. Fue el mejor del Espanyol de largo cortando lo todo. Aunque yo por dinámica de balón creativo de Unai y Riedel. Pero para cerrar espacios y ser contundente Cabrera de largo.

c) A pesar del gol, a pesar de todo, a pesar de la moda de jugar a pie cambiado. Gol de Bryan Zaragoza y luego le leyeron la matricula y no pudo hacer ningún regate más. Sigo insistiendo, que mejor que juegue en la banda de su pierna buena, dado que la zurda es un palo. Para mi no vale 8 millones a día de hoy. 

d) La vuelta de Pol Lozano, dió una consistencia diferente a la de Urko, creo que acertó en la rotación.

e) Edu Exposito no esta fino quizas haya que darle descanso y retrasar a Javi Hernández.

Lástima del último ataque del Málaga donde Riedel cansado no llegó por no provocar penalti y el cañonazo fue demasiado fuerte para que lo parara Fortuño.

El RCD Espanyol se marchó de La Rosaleda con la sensación de haber dejado escapar dos puntos. El equipo de Manolo González tuvo el partido bien encarrilado durante muchos minutos, se adelantó con una acción de calidad de Bryan Zaragoza y dispuso de oportunidades para ampliar su ventaja. Sin embargo, el empuje del Málaga después del descanso y el gol de Adrián Niño en el tiempo añadido dejaron el marcador en tablas.



1. Cómo fue el partido

Primera parte: un Espanyol vertical y con peligro

El encuentro comenzó con una intervención importante de Ángel Fortuño, que evitó que el Málaga se adelantara en una de sus primeras ocasiones. La respuesta perica fue inmediata: Bryan Zaragoza recibió por la izquierda, encaró, recortó hacia dentro y conectó un disparo preciso para establecer el 0-1 alrededor del minuto 13.

El gol dio confianza al Espanyol, que encontró espacios para correr y hacer daño. Roberto Fernández también tuvo protagonismo en ataque: estuvo cerca de marcar con un remate de tacón que obligó a intervenir a la defensa local, y dispuso de otras opciones para ampliar la ventaja.

El equipo blanquiazul combinó profundidad con momentos de solidez defensiva. No obstante, aunque llegó al descanso por delante, no consiguió transformar su superioridad en una renta que le permitiera afrontar la segunda mitad con tranquilidad.


Segunda parte: el Espanyol retrocede y acaba pagándolo

Tras el descanso, el Málaga fue ganando metros y acumulando posesión. El Espanyol perdió capacidad para mantener el balón y enlazar ataques, por lo que tuvo que dedicar cada vez más esfuerzos a proteger su ventaja.

Una de las acciones decisivas llegó con una falta directa de Pablo Martínez que terminó estrellándose en el larguero. Roberto Fernández también volvió a poner a prueba a la defensa malaguista, pero el segundo gol visitante no llegó.

Los cambios de Manolo González renovaron distintas posiciones, aunque el equipo no consiguió recuperar el control del encuentro. En los minutos finales, el Málaga apretó hasta encontrar el empate de Adrián Niño en el descuento, tras una acción culminada con un centro de Rafita.

El 1-1 fue un golpe para el Espanyol, que había tenido el triunfo al alcance de la mano. La lectura principal es clara: el equipo supo generar peligro, pero no gestionó suficientemente bien la ventaja cuando el rival aumentó la presión.


2. Valoración individual de los jugadores del Espanyol

Estas notas son una valoración periodística propia, sobre 10, basada en el desarrollo del partido y contrastada con las crónicas y el análisis individual publicados después del encuentro.


Once titular y jugadores que participaron en el encuentro.


Ángel Fortuño

8/10

De los destacados

Fue una de las noticias positivas del Espanyol. Respondió con seguridad en su primera aparición de la temporada y evitó el gol local en una acción temprana. Transmitió serenidad y no tuvo responsabilidad apreciable en el empate final.

Balance: actuación convincente bajo palos.


Omar El Hilali

7/10

Mantuvo un planteamiento prudente, priorizando cerrar su banda y reducir riesgos. Su actuación fue más defensiva que ofensiva, algo comprensible en un partido que el Espanyol tenía controlado durante la primera mitad. Le faltó algo más de presencia para ayudar a salir cuando el Málaga apretó.

Balance: correcto, aunque conservador.


Clemens Riedel

4/10

Mostró contundencia en el juego aéreo y despejó centros peligrosos, pero su rendimiento fue de más a menos. En el tramo final no logró contribuir a cerrar la acción del empate con la contundencia necesaria. Su primera parte fue más sólida que su desenlace.

Balance: buen trabajo inicial, final mejorable.


Leandro Cabrera

9/10

Fue una referencia defensiva importante. Ordenó la zaga, estuvo atento a los centros y se multiplicó para proteger el área. Su partido fue consistente durante buena parte del encuentro, aunque el esfuerzo colectivo no bastó para mantener la portería a cero.

Balance: uno de los defensas más fiables.


Quilindschy Hartman

4,5/10

Tuvo dificultades crecientes después del descanso. El Málaga encontró espacios por su zona y consiguió superar su defensa con mayor frecuencia. En la acción del empate quedó señalado por la incapacidad del bloque para contener la progresión local.

Balance: sufrió ante la reacción del rival.


Pol Lozano

5,5/10

En su primera titularidad de la temporada, contribuyó a dificultar las progresiones del Málaga durante la primera parte. Sin embargo, perdió influencia conforme avanzó el encuentro. El centro del campo perico dejó de controlar los tiempos y eso terminó exponiendo a la defensa.

Balance: buen trabajo inicial, desgaste final.


Edu Expósito

3/10

No encontró continuidad en la creación y le costó conectar con los jugadores de ataque. Tuvo una oportunidad tras el descanso en una transición rápida, pero el disparo se marchó alto. Fue sustituido en el minuto 82 sin haber conseguido imponer su criterio.

Balance: poca influencia con balón.


Tyrhys Dolan

5,5/10

Empezó con energía, ofreciendo centros y posibilidades de contraataque. Sin embargo, su participación fue disminuyendo a medida que el Málaga adelantó líneas. No consiguió mantener la amenaza ofensiva durante los noventa minutos y fue sustituido en el 82.

Balance: buen comienzo, poca continuidad.


Javi Hernández

7,5/10

Fue fundamental en la construcción del gol de Bryan Zaragoza. Se movió bien entre líneas, encontró espacios y dio continuidad al juego ofensivo. Su asociación con Bryan fue una de las vías más productivas del Espanyol. Fue sustituido en el minuto 57.

Balance: creatividad y participación decisiva.


Bryan Zaragoza

8,5/10

Mejor atacante

Fue el futbolista más desequilibrante del Espanyol. Su gol fue una demostración de velocidad, cambio de dirección y precisión: superó a sus marcadores y batió a Herrero con un disparo ajustado. También obligó al rival a extremar las precauciones y participó en acciones que generaron tensión defensiva. Fue sustituido en el minuto 73.

Balance: decisivo en ataque, aunque sin continuidad hasta el final.


Roberto Fernández

6,5/10

Fue una amenaza constante y tuvo varias oportunidades para ampliar la ventaja. Su intento de tacón estuvo muy cerca de convertirse en uno de los goles de la jornada. Trabajó para ofrecer apoyos y atacar los espacios, pero le faltó precisión en la definición para sentenciar el encuentro. Fue sustituido en el minuto 82.

Balance: movilidad y ocasiones, sin premio goleador.

Las valoraciones individuales son interpretativas; las crónicas consultadas destacan especialmente a Fortuño, Cabrera y Bryan Zaragoza, y señalan las dificultades defensivas del Espanyol durante la segunda mitad.



3. Valoración de los suplentes

Jugador

Nota

Valoración

Urko González de Zárate

6/10

Entró para dar equilibrio al centro del campo, pero el Espanyol no logró recuperar el control territorial.

Álex Calatrava

5,5/10

Aportó trabajo y ayudó a sostener al equipo en un tramo complicado.

Pere Milla

5/10

Entró en el minuto 82; tuvo poco tiempo y pocas oportunidades para intervenir.

Roger Hinojo

4,5/10

Participó en el tramo final y quedó señalado en la acción del empate por las dificultades para contener el ataque local.

Marcos Fernández

5/10

Dispuso de pocos minutos tras entrar en el 82 y apenas pudo influir en el partido.

Cala

5,5/10

Relevó a Bryan en el minuto 73. Su entrada buscaba mantener energía en el ataque, pero no consiguió generar una amenaza comparable.

Las notas de los suplentes deben interpretarse con cautela: casi todos entraron en un contexto de presión del Málaga y tuvieron un margen reducido para cambiar el rumbo del encuentro.


4. Balance colectivo del Espanyol

Lo mejor

  • La calidad individual de Bryan Zaragoza para resolver el uno contra uno.

  • La conexión entre Javi Hernández y Bryan en el gol.

  • La actuación de Fortuño, que evitó que el Málaga se adelantara.

  • La capacidad de la defensa para mantener la ventaja durante buena parte del encuentro.

Lo peor

  • La falta de contundencia para marcar el segundo gol.

  • La pérdida de control del centro del campo tras el descanso.

  • Las dificultades de Hartman y Riedel ante el empuje local.

  • La incapacidad para defender la última acción del partido.

El empate dejó al Espanyol con ocho puntos tras ocho jornadas, según las crónicas publicadas después del partido. Más allá de la clasificación, la preocupación principal es haber perdido una victoria que parecía encarrilada.

5. Conclusión: un empate que sabe a derrota

El Espanyol mostró dos caras en La Rosaleda. La primera fue la de un equipo capaz de generar peligro, encontrar espacios y adelantarse gracias al talento diferencial de Bryan Zaragoza. La segunda, la de un conjunto que fue perdiendo control, reculó demasiado y no encontró soluciones cuando el Málaga aumentó la presión.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Los extremos cojos del RCD Espanyol tras el partido del Elche: Alex Calatrava y Bryan Zaragoza

 Al igual que la estupida moda que se puso al inicio de la anterior década en el fútbol moderno de saque del portero y todos a un lado para dejar el carril libre del otro lado a los posibles laterales para carrera rápida o concentrar todo el juego en una banda, para ralentizar el partido en los saques largos... Ahora ha llegado la moda un tanto incoherente de jugar los extremos a pie cambiado. ¿Por qué?

Porque hay un equipo que tiene una serie de jugadores ambidiestros que tienen la capacidad desde la banda opuesta a su pie bueno realizar tiros parabólicos al palo largo y meter los goles en la escuadra de la banda contraria. Eso lo pueden hacer ciertos clubes, pero no se puede pedir peras al olmo a Alex Calatrava y a Bryan Zaragoza el cual no sabe tocar ni un balón con la pierna izquierda. Grave error de visión de Manolo, con constantes con la pierna cambiada y el empeine. Ello conlleva que siendo Bryan Zaragoza bajito y que la fuerza que puedes impulsar no es la misma que si fuera en su banda, pues no eleva el balón con lo cual cortan facilmente los rivales o le leen la cartilla rápida y el regate o centro es siempre el mismo. Total un desastre que no aporta nada en ataque.


Alex Calatrava sabe más o menos jugar con los dos, aunque es zurdo, pero si lo pones en  la banda que no tocan y le leen también la matricula de forma rápida.

lunes, 28 de septiembre de 2026

Leandro Cabrera merece un descanso en el banquillo (el caballo del lento)

 Por mucho que sea el capitán, Leandro merece un descanso en el banquillo. 

El día del Levante con Unai y Riedel el equipo salió con mucha velocidad y creatividad desde atrás, incluso también con el Real Madrid. Desde su regreso la cosa ha ido de mal en peor y a los resultados me remito. ¿Verdad o mentira?



sábado, 19 de septiembre de 2026

RCD ESPANYOL 1-3 ELCHE "MANOLO Y EL EQUIPO HACKEADOS, EXCEPTUANDO JOSÉ ANGEL, DESATAN LA IRA DE LA GRADA CONTRA EL COLISTA CON 10 TODO EL PARTIDO"

 ¿Por qué? Un partido en el minuto 5, contra el colista con 10, acaba siendo una pesadilla desastrosa. 

¿Por qué Manolo no diste cuenta de ciertas cosas?

a) No tenemos extremos para que jueguen a pie cambiado como hacen algunos en el fútbol moderno para tiros parabólicos a la escuadra contraria. Bryan Gil lo intentó, pero que hace de extremo zurdo un hombre que no tocó ni un balón cola zurda y Calatrava en la diestra jugando todo el rato con la zurda. Esto conlleva a lo siguiente. Bryan Gil solo sabía centrar con el empeine de la derecha, único centro y leído por la defensa rival. Un único regate de fuera a dentro, dado que la pierna zurda es inútil. Dos, un único pase limpio hacía atrás porque el resto eran empeines al área, pero al ser bajito, la elevación cuesta mucho más y la defensa rival lo leyó todo. 

Lo mismo casi igual con Calatrava que alguna vez sabía jugar con la derecha estando en la banda derecha. Pon a cada uno en su banda y dejaté de chorradas, que solo ciertos equipos de otro nivel saben hacer. Estas cositas se pueden hacer ganando, en los últimos minutos del partido con el rival cansado.

Dmitrovic al banquillo, Fortuño titular, últimamente ya empieza a no cubrir bien todos los huecos, se come goles y hace cantadas. Si eres valiente que descanse un ratito.

Edu Exósito: Me da lo mismo que sea el capitán, no mete un gol de falta desde ya no se cuando, no sé si fue en San Mames hace dos temporadas. Calatrava metió sino me equivoco 5 faltas el año pasado en el Castellón.

A ver, Roberto selección, esta claro, Roberto al banquillo porque obviamente dada la ilusión no iba meter el pie más de la cuenta dado que no se iba a lesionar ante la oportunidad de su vida. Manolo, sentido común. En estas situaciones Marcos titular y Roberto para la segunda parte, pura vista de zorro viejo.

Unai juega bien con Riedel. Cabrera es un problema en salida de balón que arrastramos desde hace años, no se puede seguir así.

Omar no jugó, pero sino renueva, se vende en invierno al Como o quien sea y el José Angel titular, el mejor del partido con solo un error y se vació con una actuación notable en ataque dando lo todo. Hay que hacer caja con Omar y blindar a este chico.

La empanada mental, Javi hizó su guerra chupando sin poder tener las ayudas que precisaba de un Urko y Expósito excesivamente lentos. Pecaron de soberbia, de decir, estamos con 11 contra 10 y esto se gana a marcha lenta y cae por su propio peso, y tras veinte minutos de la expulsión te cascan dos goles en dos contras. 

Hinojo totalmente desorientado y desubicado, su peor partido de largo con muchos nervios y sintiendo se perdido por el campo..

Esto pareció un partido amaño de fin de temporada, de los que dicen que no existen ya.

Pere Milla un 0, no hizó nada y jugando a intentar controlar pelotas que botaban delante suyo, como si fuera un jugador de benjamin que intetará controlar los balones que le venían mal con el bote.

Riedel y Marcos intentaron aportar algo más de frescura, pero lo justo para el gol.

En resumen, todo un desastre menos el debutante. Y solo hay que resumir el equipo acabo con Exposito de central y Cabrera de delantero centro, para que nos hubieran metido un carro más.

Terminó Espanyol 1-3 Elche, pese a que el conjunto ilicitano jugó prácticamente todo el encuentro con diez por la expulsión de Federico Redondo en el minuto 6. Fer Niño marcó en el 26’ y 29’, Chust hizo en propia puerta el 1-2 en el 72’ y Germán Valera sentenció en el 78’. 

Fue un partido especialmente difícil de analizar desde el punto de vista perico porque el Espanyol tuvo 66% de posesión y 23 remates, pero solo cuatro a portería, mientras que el Elche generó incluso más xG: 1,44 frente a 1,05. Es decir: hubo mucho balón, pero muy poco control real del partido

Dmitrovic

 En el 0-1, el Espanyol defendió mal el balón largo, Unai Núñez no terminó de resolver la carrera con Fer Niño y Dmitrovic salió de su portería de una manera desastrosa. Niño acabó encontrándose prácticamente con el arco vacío. No fue únicamente un error del guardameta, porque la acción nace de un fallo colectivo de coordinación, pero su decisión agravó decisivamente la jugada.

El problema estuvo especialmente en la comunicación con sus centrales. Cuando el Espanyol adelantó muchísimo la línea defensiva para encerrar a un Elche con diez, Dmitrovic debía actuar casi como último defensor y transmitir seguridad en las coberturas. No sucedió.

En el 1-3 vuelve a quedar expuesto. Germán Valera atacó el enorme espacio a la espalda de la defensa, ganó la carrera a Cabrera y superó al portero por arriba. Dmitrovic tenía pocas posibilidades una vez el atacante llegaba solo, aunque tampoco consiguió achicar la acción.

Su partido, sin embargo, no fue exclusivamente negativo: al final realizó una gran intervención ante Morcillo, desviando al poste un disparo que podía haber significado el 1-4. AS también destaca que realizó varias paradas que evitaron un resultado todavía más amplio.

Balance: inseguro en las decisiones más importantes, especialmente en el primer gol, aunque salvó al equipo de recibir alguno más. 


José Ángel

Debutaba con el primer equipo en LaLiga y le tocó hacerlo en un contexto extremadamente incómodo. Partió en el lateral derecho, en ausencia de Omar El Hilali, y el partido rápidamente dejó de parecerse al que probablemente había preparado.

No fue el culpable de ninguno de los goles ni protagonizó errores individuales graves. Su dificultad estuvo en interpretar hasta dónde debía proyectarse después de la expulsión de Redondo. Con el Elche encerrado, los laterales tenían que dar amplitud y prácticamente convertirse en extremos durante muchas fases.

José Ángel intentó adelantar su posición, pero el Espanyol nunca consiguió activar con continuidad ese costado ni generar asociaciones que desordenaran al bloque ilicitano.

Defensivamente, además, quedó involucrado en el descontrol general de las transiciones. Tuvo una actuación notable para tratarse de un debutante.



Unai Núñez

Regresó al once y tuvo una noche muy difícil.

Su acción más problemática fue el 0-1 de Fer Niño. El balón profundo del Elche exigía una decisión contundente: despejar, proteger la pelota o coordinarse perfectamente con Dmitrovic. La acción quedó a medio camino. Núñez acompañó la carrera sin neutralizar al delantero y Dmitrovic salió tarde y mal. El resultado fue un gol prácticamente regalado.

Ese episodio resume uno de los grandes defectos defensivos del Espanyol: defendió con muchos metros detrás de los centrales sin tener preparada la protección de esos espacios.

Con balón, Núñez debía ayudar a romper la primera línea del Elche mediante conducciones o pases verticales, porque los visitantes defendían con un hombre menos y bastante hundidos. El Espanyol, sin embargo, movió demasiadas veces el balón de forma previsible.

Manolo González acabó sustituyéndolo en el minuto 67 por Clemens Riedel.

Balance: especialmente señalado por el 0-1 y por una actuación defensiva falta de contundencia. Su rendimiento con Cabrera cae en barrena.


Leandro Cabrera

Como capitán y central más experimentado, estaba llamado a ordenar a una defensa que iba a jugar prácticamente todo el encuentro instalada cerca del centro del campo.

No lo consiguió.

Participó de la descoordinación colectiva en el 0-2, una acción particularmente grave porque el Elche, con diez jugadores, consiguió avanzar muchísimos metros antes de que Revivo encontrase a Fer Niño para la volea. AS describe la acción como un fallo prácticamente del sistema defensivo entero.

En posesión tuvo mucho balón porque el Elche le permitía iniciar desde atrás, pero una cosa es tener posesión y otra conseguir superar líneas. Cabrera circuló, trató de acelerar y en ciertos momentos quiso jugar demasiado rápido ante la necesidad de remontar.

Manolo lo mantuvo además porque podía ser útil en balón parado y centros laterales, pero el Espanyol tampoco explotó esa vía.

El golpe definitivo llega con el 1-3. Valera ataca el espacio detrás de Cabrera, le gana la carrera y termina picando el balón ante Dmitrovic. Era una situación difícil porque el Espanyol estaba completamente volcado, pero evidencia nuevamente el enorme riesgo que estaba asumiendo la línea defensiva.

Balance: un desastre, el jugador lento que nos ha llevado dos temporadas a segunda con Calero.

Roger Hinojo

Una de las grandes víctimas tácticas del partido.

Hinojo arrancó como lateral izquierdo y sufrió especialmente cuando Cepeda apareció por su zona. Mundo Deportivo destaca precisamente esos problemas defensivos.

La expulsión del Elche también cambió lo que necesitaba Manolo de ese puesto. Con el rival defendiendo tan abajo, el Espanyol requería un lateral extremadamente profundo, capaz de aparecer continuamente por fuera. Hinojo no consiguió generar suficiente amenaza.

Cuando el equipo llegó al descanso perdiendo 0-2, Manolo decidió que necesitaba otro perfil y lo retiró para introducir a Quilindschy Hartman.

No fue únicamente un castigo individual: el cambio tenía una fuerte lógica táctica. Había que transformar el lateral izquierdo casi en un carrilero ofensivo.

Balance: sufrió defensivamente y aportó poco en profundidad; sustituido al descanso tanto por rendimiento como por necesidad táctica.


Urko González

Otro de los sustituidos al descanso.

Urko comenzó como mediocentro junto a Edu Expósito. En circunstancias normales su principal función es dar equilibrio, proteger las espaldas y permitir que Expósito juegue unos metros más arriba.

Pero la expulsión de Redondo convirtió el partido en otro tipo de encuentro. El Espanyol necesitaba abrir un bloque bajo con diez hombres, y tener a Urko como mediocentro eminentemente posicional aportaba menos valor ofensivo.

Eso no significa que fuese el peor jugador de la primera parte.. El problema es que, con 0-2, Manolo necesitaba sustituir un futbolista defensivo por un atacante.

Su salida tuvo también una consecuencia: Expósito quedó como mediocentro más retrasado y Marcos Fernández entró para aumentar la presencia ofensiva.

Balance: sacrificado fundamentalmente por el guion del partido, aunque tampoco consiguió proteger al equipo de las transiciones que desembocaron en los goles.


Edu Expósito

Fue seguramente uno de los jugadores que más intentó asumir responsabilidad con balón.

Comenzó junto a Urko, pero después del descanso se convirtió prácticamente en el organizador único desde la base. Le tocó recibir muy lejos de la portería, iniciar ataques y distribuir hacia los extremos y los jugadores entre líneas.

El problema es que el Espanyol cayó constantemente en una circulación demasiado horizontal. Contra diez jugadores, no basta con tener el balón: había que atraer rivales, encontrar pases interiores, cambiar rápidamente de orientación y provocar situaciones de uno contra uno.

Expósito buscó esa función, trabajó y se ofreció mucho, pero no logró gobernar el encuentro ni aumentar suficientemente el ritmo.

La superioridad numérica tampoco se tradujo en superioridades posicionales claras. AS resume precisamente que ni Expósito ni el equipo supieron gestionar esa ventaja.

Balance: voluntarioso y participativo, pero sin conseguir que su enorme volumen de posesión se transformara en fútbol productivo. Que deje de chutar las faltas, no da una.


Javi Hernández

Probablemente fue quien dejó la acción ofensiva más productiva del Espanyol.

Durante gran parte del encuentro estuvo demasiado desconectado para la importancia que venía teniendo en el inicio de temporada. Al Espanyol le costó muchísimo encontrarlo entre las líneas defensivas del Elche.

Después del descanso fue creciendo. Tuvo un disparo detenido por Dituro y terminó interviniendo directamente en el 1-2. Su centro al área provocó la acción en la que Víctor Chust introdujo el balón en su propia portería. Oficialmente fue autogol, pero la jugada nace de una buena acción de Javi Hernández.

Fue precisamente ese gol el que despertó durante unos minutos al estadio y al equipo. El problema es que el Espanyol recibió el 1-3 poco después.

Teniendo en cuenta que llegaba como uno de los futbolistas más determinantes del arranque liguero, se esperaba una influencia mucho mayor.

Balance: irregular y bastante apagado inicialmente, pero acabó generando la acción del único gol perico. Chupó más de la cuenta en buena parte de sus acciones.


Jan Virgili / Cala — Calatrava

Su actuación fue discreta.

En teoría debía aprovechar el hecho de que el Elche, tras quedarse con diez, tenía que reajustar su estructura defensiva. Eso ofrecía posibilidades para recibir entre lateral y central o aparecer por dentro.

No consiguió marcar diferencias.

Tuvo participación en la circulación pero escasa incidencia en el área, pocos desbordes decisivos y poca capacidad para obligar al Elche a deformar su bloque.

Manolo lo retiró alrededor de la hora de juego para introducir a Pere Milla. De Guatemala a guate peor.

Balance: uno de los atacantes que menos influencia tuvo en un partido que precisamente exigía desequilibrio individual.


Bryan Zaragoza

Era uno de los grandes focos de atención porque disputaba su primer partido como titular con el Espanyol.

Y paradójicamente fue quien provocó la acción que debería haber cambiado completamente el encuentro.

En los primeros minutos atacó un mal balón de Redondo hacia su portero. Bryan ganó ventaja y Redondo lo derribó cuando encaraba una ocasión manifiesta. El árbitro inicialmente dejó continuar, pero el VAR intervino y el jugador del Elche fue expulsado.

Ese fue probablemente el momento más importante que generó un futbolista del Espanyol en todo el encuentro.

Posteriormente consiguió marcar, aunque el gol fue correctamente anulado por fuera de juego, y antes del descanso probó un disparo que Dituro detuvo.

Lo que faltó fue continuidad. Bryan amenazaba con el regate y obligaba al Elche a estar pendiente de él, pero sus apariciones fueron demasiado aisladas. En un partido contra diez, el Espanyol necesitaba darle muchas más situaciones de uno contra uno.

Fue sustituido en el 67’ por Dolan.

Balance: empezó siendo el atacante más amenazante y provocó la roja, pero terminó diluyéndose, porque jugó en la zurda, sin tocar ni un solo balón con la pierna zurda, lo cual lo inutiliza muchísimo el desborde en esa banda.


Roberto Fernández

Llegaba al partido en un momento muy especial después de su convocatoria con España y como gran referencia goleadora del Espanyol. No metió el pie como anteriores partidos.

Esta vez prácticamente nunca consiguió recibir en las condiciones que necesitaba.

El Elche defendió muy cerca de su área, acumulando centrales y jugadores alrededor del delantero. Eso obligaba al Espanyol a generar desbordes por fuera y pases atrás desde línea de fondo para liberar a Roberto.

Como el equipo apenas consiguió romper el bloque, Roberto quedó demasiadas veces rodeado de defensores.

Trabajó sobre los centrales, buscó movimientos y fijó rivales, pero apenas consiguió situaciones claras de remate.

Es una distinción importante: su falta de gol fue más consecuencia de la incapacidad del Espanyol para alimentarlo que de una colección de ocasiones falladas por él.

Balance: extremadamente aislado. Mucho trabajo sin balón y muy pocas oportunidades reales para ejercer de goleador.


Los cinco suplentes

Quilindschy Hartman

Entró al descanso por Hinojo con una misión clarísima: jugar prácticamente como extremo izquierdo.

Con el Espanyol 0-2 y en superioridad numérica, debía vivir en campo contrario, ensanchar el bloque del Elche y cargar de centros el área.

Lo intentó, pero el impacto fue limitado. El equipo ocupó más campo rival en la segunda parte, aunque eso no significó que generase ocasiones claras proporcionalmente al dominio territorial.

Además, la necesidad de atacar provocó que su espalda quedase muy expuesta ante las transiciones ilicitanas.

Balance: ofreció una versión más ofensiva del lateral izquierdo, pero sin desequilibrar suficientemente el partido.


Marcos Fernández

Entró también al descanso, sustituyendo a Urko.

Su entrada significaba un cambio radical de estructura: fuera un mediocentro y dentro otro futbolista de ataque.

Marcos puso agresividad, movilidad y trabajo en el área. Buscó remates y segundas jugadas y ayudó a aumentar el número de jugadores situados cerca de Roberto.

Mundo Deportivo destaca además su participación en la acción que acaba desembocando en el único gol perico.

No logró marcar, pero fue de los cambios que más lógica tuvieron para el contexto.

Balance: aportó energía y presencia de área; insuficiente para cambiar el partido, aunque sí aumentó la amenaza ofensiva.


Pere Milla

Entró en el 61’ por Cala/Calatrava.

Buscaba aportar algo que el Espanyol estaba echando muchísimo de menos: aparición desde segunda línea y olfato dentro del área.

Su participación más destacada llegó al final. Marcó el que habría sido el 2-3, pero la acción fue anulada porque Dolan se encontraba previamente en fuera de juego.

Eso resume bastante bien su partido: sí consiguió aparecer en posición de remate y atacar el área, pero cuando finalmente encontró el gol, la jugada ya estaba invalidada.

Balance: dio más presencia en el área y llegó a marcar, aunque sin validez.


Clemens Riedel

Entró en el 67’ por Unai Núñez.

El Espanyol estaba tan lanzado al ataque que jugar de central en ese momento era especialmente ingrato. Tenía que defender enormes cantidades de espacio en situaciones de uno contra uno.

No logró aportar demasiada estabilidad. Mundo Deportivo destacó que saltó de zona en varias ocasiones sin interpretar bien cuándo debía hacerlo, contribuyendo a que la estructura defensiva siguiera siendo vulnerable.

El Espanyol necesitaba que sus centrales prácticamente defendiesen el campo entero para mantener al resto de futbolistas atacando y esa tarea superó colectivamente a la zaga.

Balance: entró para dar velocidad y frescura atrás, pero tampoco consiguió controlar las transiciones.


Tyrhys Dolan

Sustituyó a Bryan Zaragoza en el minuto 67.

Entró con muchísima energía y voluntad de encarar. El problema fue convertir esa energía en acciones limpias.

Buscó acelerar prácticamente cada vez que recibió, pero en ocasiones estuvo demasiado precipitado. Mundo Deportivo lo definió como un jugador que entró con ganas pero “pasado de revoluciones”.

En el minuto 87 quedó además en fuera de juego en la jugada que terminó con el gol anulado a Pere Milla. Ya en el descuento intentó un disparo que se marchó fuera.

Balance: energía y verticalidad, pero poca precisión.


Qué falló colectivamente

Lo más significativo es que no fue un partido perdido simplemente por tres errores individuales. Los errores existieron, especialmente atrás, pero el problema fue estructural.

El Elche se quedó con diez en el minuto 6 y tomó una decisión muy sencilla: cerrarse, proteger espacios interiores y atacar directamente el enorme espacio que dejaba el Espanyol cuando adelantaba su defensa. El plan funcionó.

El Espanyol, en cambio, no hizo valer el jugador extra. Tuvo balón —66%—, tuvo volumen de remates —23— y acumuló futbolistas ofensivos, pero le faltaron tres cosas: velocidad de circulación, desborde en los costados y protección de las pérdidas.

Ese último punto fue devastador. Cada vez que perdía el balón parecía que el Elche podía atacar con muchísimo campo por delante. Así llegaron los dos goles de Fer Niño y posteriormente el de Germán Valera.

Y hay un dato especialmente contundente: aunque jugó casi todo el partido con diez, el Elche terminó generando más goles esperados, 1,44 xG frente a 1,05 del Espanyol. Eso explica mejor el partido que la posesión.

El propio Manolo González lo calificó después como el peor partido desde que dirige al Espanyol, asumió responsabilidad por la gestión y reconoció que el equipo había perdido la solidez y competitividad que tradicionalmente habían caracterizado su etapa.

En síntesis

Entre los titulares, Javi Hernández dejó la acción ofensiva más productiva, Bryan Zaragoza generó la expulsión que puso el partido aparentemente de cara y Expósito intentó darle sentido a la posesión. Roberto quedó prácticamente desconectado.

Pero el elemento decisivo estuvo atrás: Dmitrovic, Núñez, Cabrera y el sistema de coberturas nunca encontraron una manera segura de defender con tantos metros a su espalda. Y los cambios aumentaron el número de atacantes, pero no arreglaron ni la circulación ni la protección defensiva.

Por eso el 1-3 resulta todavía más significativo que una derrota ordinaria: durante unos 85 minutos el Espanyol tuvo un jugador más, lanzó 23 veces y monopolizó el balón, pero el Elche produjo las ocasiones más claras y fue mucho más eficaz.

martes, 15 de septiembre de 2026

RAYO VALLECANO 2-1 RCD ESPANYOL "PASEANDOSE EN LA PRIMERA PARTE Y CORTA REACCIÓN EN LA SEGUNDA"

El Rayo Vallecano ganó 2-1 al Espanyol el 15 de septiembre de 2026, en el Estadio Ontime Butarque, en la sexta jornada de LaLiga. Los goles locales fueron de Álvaro García (3') y Adrià Pedrosa (26'), mientras que Roberto Fernández recortó en el 54'.

El resultado deja una sensación bastante más amarga de lo que podría parecer a primera vista. El Espanyol reaccionó después de un primer tiempo muy deficiente, consiguió meterse en el partido con el gol de Roberto y tuvo después suficientes argumentos ofensivos como para pensar en el empate, pero pagó carísimo un comienzo en el que el Rayo fue mucho más contundente.

El partido, además, llegaba apenas tres días después del extraordinario 0-2 en El Sadar, de modo que Manolo González tuvo que gestionar un calendario muy comprimido. Y eso se reflejó claramente en su planteamiento: el Espanyol salió con varias novedades y acabó haciendo tres cambios al descanso.

 Un comienzo que condenó al Espanyol



Minuto 3: 1-0, Álvaro García

El partido comenzó de la peor manera posible.

En apenas tres minutos, el Rayo encontró el primer gol. Pedro Díaz recibió y consiguió sacar un remate dentro del área que fue rechazado; Álvaro García, muy atento, apareció en la continuación para mandar el balón al fondo de la red.

Rayo 1-0 Espanyol.

El problema para el Espanyol no fue únicamente encajar tan pronto. Fue que durante esos primeros minutos el Rayo transmitió una sensación de superioridad física y agresividad que el conjunto perico no supo contrarrestar.

El Espanyol necesitaba asentarse, pero el 1-0 obligó a jugar desde atrás.


El Espanyol intenta reaccionar

Poco a poco, el equipo de Manolo González comenzó a tener más presencia.

Roberto Fernández ya avisó en el minuto 17, con un remate desde el centro del área tras un centro de Quilindschy Hartman, aunque el disparo salió desviado.

Dos minutos después, Rafel Bauzà tuvo una buena oportunidad desde fuera del área. Su disparo pasó muy cerca del palo izquierdo.

Y en el 25', Javi Hernández dispuso de otra ocasión desde dentro del área.

Parecía que el Espanyol comenzaba a despertar.

Pero entonces llegó el segundo golpe.


⚽ Minuto 26: 2-0, Adrià Pedrosa

El Rayo volvió a atacar con velocidad.

Álvaro García recibió por la izquierda y puso el balón hacia Adrià Pedrosa, que apareció con espacio y definió con la zurda para hacer el 2-0.

Fue un gol especialmente doloroso porque llegó cuando el Espanyol comenzaba a generar sus primeras ocasiones.

La diferencia estuvo en la eficacia:

Rayo: dos golpes, dos goles.
Espanyol: aproximaciones, pero sin acierto.

LaLiga recoge que el segundo tanto llegó en el minuto 26, con asistencia de Álvaro García.


 El problema del Espanyol en la primera parte

Los primeros 45 minutos fueron probablemente los peores del Espanyol en este arranque de temporada.

No porque el equipo fuese completamente dominado, sino porque el Rayo ganó las acciones decisivas.

El Espanyol tenía dificultades para:

  • superar la primera presión;
  • defender las transiciones;
  • cerrar la banda izquierda del Rayo;
  • proteger el espacio entre lateral y central;
  • y, sobre todo, evitar que Álvaro García pudiera recibir con metros.

Además, el conjunto perico perdió a Rafel Bauzà, que sufrió molestias durante la primera mitad y acabó siendo sustituido al descanso.


La revolución de Manolo al descanso

Manolo González tomó una decisión contundente.

Tres cambios de una tacada.

Entraron:

  • Edu Expósito por Gabriel Moscardó.
  • Bryan Zaragoza por Rafel Bauzà.
  • Marcos Fernández por Roger Hinojo.

El cambio fue radical.

El Espanyol pasó a jugar una segunda parte mucho más agresiva y con mayor capacidad para llevar el balón hacia Roberto.

Y la reacción fue inmediata.


 Minuto 54: Roberto vuelve a aparecer

El Espanyol salió del vestuario con otra cara.

En el 49', Marcos Fernández ya había rematado desde dentro del área.

En el 51', Javi Hernández tuvo un disparo rechazado.

Y entonces llegó la acción que devolvió la vida al Espanyol.

54': Rayo 2-1 Espanyol

Javi Hernández encontró un magnífico pase en profundidad después de una recuperación y transición rápida.

Roberto Fernández atacó el espacio, recibió dentro del área y, con la tranquilidad que ya había mostrado tres días antes en Pamplona, definió con la derecha hacia la escuadra derecha.

Golazo.

2-1.

LaLiga describe la acción como un remate de Roberto desde el lado izquierdo del área tras un contraataque, con asistencia de Javi Hernández.

Y aquí cambió completamente el partido.


 Roberto: otra vez decisivo

El delantero venía de marcar dos goles en El Sadar y volvió a marcar en la siguiente jornada.

Eso significa que Roberto llegó a tres goles en dos partidos consecutivos.

Y no fueron goles intrascendentes:

  • doblete para ganar 0-2 a Osasuna;
  • gol para poner al Espanyol 2-1 en un partido que parecía perdido.

Su importancia ofensiva empieza a ser enorme.


 El Espanyol tuvo el empate

Después del 2-1, el partido se inclinó claramente.

El Espanyol comenzó a acumular llegadas.

58'

Clemens Riedel probó desde fuera del área y obligó al portero del Rayo a intervenir.

59'

Bryan Zaragoza tuvo una oportunidad muy clara después de una asistencia de Edu Expósito. Su remate fue detenido.

60'

Marcos Fernández volvió a probar suerte desde dentro del área.

63'

Otra oportunidad para Javi Hernández, cuyo disparo fue parado junto al lado derecho de la portería.

En esos minutos el empate no era ninguna quimera.

El Espanyol había conseguido darle completamente la vuelta al guion del encuentro.


 Edu Expósito cambia al Espanyol

Una de las claves de la reacción fue Edu Expósito.

Su entrada al descanso dio mucha más fluidez al centro del campo.

El Espanyol empezó a jugar con mayor continuidad y a encontrar mejores pases entre líneas.

Además, tuvo dos oportunidades personales:

  • disparo desde fuera del área en el 68';
  • remate dentro del área en el 69'.

Ambos se marcharon fuera.

Su impacto fue muy superior al que había tenido el centro del campo perico en la primera mitad.


 Último tramo: el Espanyol lo intenta, pero no llega

Manolo siguió moviendo el banquillo.

En el minuto 74 entró Cala por Javi Hernández.

Y en el 84' entró Pol Lozano por Urko González de Zárate.

El problema es que el Rayo ya había conseguido reorganizarse.

El conjunto local empezó a defender más cerca de su área y a intentar salir al contraataque.

El Espanyol siguió buscando el empate.

En el 81', incluso Urko probó desde fuera del área.

En el 85', Edu Expósito volvió a rematar.

Y en el 88' llegó una de las últimas oportunidades claras: Omar El Hilali puso un centro hacia Bryan Zaragoza, pero el extremo remató alto.

El empate estuvo cerca.

Pero no llegó.


 Dmitrovic: partido complicado

Es curioso valorar al portero en un encuentro en el que encaja dos goles y, sin embargo, no considero que Dmitrovic fuese responsable directo de ninguno.

El primer tanto llega tras un remate rechazado y una segunda acción de Álvaro.

El segundo es una buena finalización de Pedrosa tras una jugada por banda.

Dmitrovic tuvo que convivir con una defensa que sufrió especialmente en el primer tiempo.

No fue el héroe de Pamplona, pero tampoco el culpable de la derrota.


 La defensa: demasiado vulnerable en la primera parte

Aquí está, para mí, una de las grandes diferencias respecto al 0-2 del Sadar.

Contra Osasuna, el Espanyol había mostrado una defensa extraordinariamente concentrada.

En Butarque, en cambio, concedió dos goles demasiado pronto.

Omar El Hilali tuvo bastante trabajo y cometió algunas faltas en zonas peligrosas, aunque mejoró claramente tras el descanso.

Cabrera estuvo demasiado exigido.

Riedel fue probablemente el central más consistente.

Y Roger Hinojo no terminó de encontrarse cómodo y fue sustituido en el descanso.


 Valoración de TODOS los jugadores del Espanyol que participaron

Mis notas son sobre 10, valorando rendimiento individual, influencia táctica, aciertos, errores y contexto del partido.

JugadorNotaValoración
Marko Dmitrovic6,5No pudo hacer demasiado en los dos goles. Dio seguridad cuando el Rayo apretó. Correcto, aunque sin intervenciones decisivas.
Omar El Hilali7,0Partido trabajado. Sufrió en la primera parte pero creció después. Terminó poniendo el centro que casi permite empatar a Bryan.
Clemens Riedel7,0De los defensas más sólidos. Intentó sacar al equipo hacia delante y además probó fortuna con un disparo en la segunda parte.
Leandro Cabrera6,5Contundente y experimentado, pero la defensa sufrió demasiado en el arranque. Tuvo que vivir demasiado cerca de su área.
Roger Hinojo6,0Primera parte discreta. No consiguió imponer su juego y fue sustituido al descanso.
Quilindschy Hartman7,0Buena participación ofensiva. Puso el centro del remate de Roberto en el 17' y asistió a Javi en otra ocasión.
Rafel Bauzà6,0Empezó con energía, tuvo un disparo peligroso y participó en la circulación, pero las molestias condicionaron su partido. Sustituido al descanso.
Urko González de Zárate6,5Trabajo físico importante. Mejoró en la segunda mitad, aunque le faltó peso con balón.
Gabriel Moscardó5,5Sufrió mucho durante el primer tiempo y no consiguió imponerse en el centro del campo. Sustituido al descanso.
Javi Hernández8,0 ⭐Uno de los mejores del Espanyol. Generó peligro y dio la asistencia magnífica a Roberto en el 2-1. Muy activo tras el descanso.
Roberto Fernández8,5 ⭐El mejor del Espanyol. Golazo, amenaza constante y nuevamente decisivo. Tres goles en dos partidos.
Edu Expósito7,5Su entrada cambió al equipo. Más control, más circulación y varias ocasiones. Dio otro ritmo al centro del campo.
Bryan Zaragoza7,5Revolucionó el partido. Tuvo una ocasión clara y aportó velocidad y desequilibrio. Le faltó precisión en la ocasión del minuto 88.
Marcos Fernández7,0Entró muy bien. Buscó el gol, remató varias veces y aportó agresividad ofensiva. Vio amarilla.
Cala6,5Entró para el tramo final y cumplió, aunque no pudo cambiar demasiado el partido.
Pol Lozano6,5Pocos minutos. Ayudó a mantener el control y la presión en el tramo final.

🥇 Mis cinco mejores

1. Roberto Fernández — 8,5
2. Javi Hernández — 8,0
3. Edu Expósito — 7,5
4. Bryan Zaragoza — 7,5
5. Omar El Hilali / Riedel — 7,0


 Roberto y Javi: la sociedad que mantiene vivo al Espanyol

Hay una conclusión especialmente interesante.

El gol del Espanyol nace de una combinación entre Javi Hernández y Roberto Fernández.

Javi rompe líneas con el pase.

Roberto interpreta perfectamente el espacio.

Y define.

Es exactamente el tipo de conexión que puede convertirse en uno de los principales argumentos ofensivos del equipo durante la temporada.

Además, Roberto venía de marcar dos veces en Pamplona. Por tanto, su confianza está disparada.


El cambio de Manolo casi funciona

Aunque el resultado sea negativo, hay que reconocerle al entrenador una cosa:

los cambios del descanso funcionaron.

Edu → mejoró el centro del campo.
Bryan → aportó desequilibrio.
Marcos → aumentó la presencia ofensiva.

El Espanyol pasó de estar claramente por debajo en la primera parte a generar varias ocasiones y tener al Rayo contra las cuerdas durante buena parte de la segunda.

El problema es que el 2-0 era demasiado pesado.


Dos partidos completamente diferentes

Lo más preocupante para Manolo González no debería ser tanto perder 2-1 como la diferencia entre las dos caras del equipo.

Primera parte

🔴 Rayo superior
🔴 2 goles
🔴 Espanyol demasiado pasivo
🔴 Problemas para defender las bandas
🔴 Poco control del centro del campo

Segunda parte

🟢 Espanyol mucho más agresivo
🟢 Gol de Roberto
🟢 Varias ocasiones
🟢 Edu mejora la circulación
🟢 Bryan genera peligro
🟢 Roberto vuelve a ser decisivo

La gran pregunta que deja el encuentro es:

¿Por qué el Espanyol necesitó recibir dos goles para empezar a jugar con la intensidad que mostró después del descanso?


 El dato que resume el partido

El marcador fue 2-1, pero el encuentro tuvo dos historias.

El Rayo prácticamente decidió el partido en 26 minutos.

El Espanyol necesitó 54 minutos para empezar a jugar como el equipo que había ganado 0-2 en Pamplona.

LaLiga confirma la secuencia exacta: Álvaro en el 3', Pedrosa en el 26' y Roberto en el 54'.


 Veredicto final

El Rayo Vallecano 2-1 Espanyol fue una derrota que deja sensaciones contradictorias.

Lo negativo:

  • pésima salida;
  • dos goles encajados demasiado pronto;
  • primera parte insuficiente;
  • dificultades defensivas;
  • poca presencia de Moscardó y Hinojo;
  • pérdida de demasiados duelos en el arranque.

Lo positivo:

  • extraordinaria reacción tras el descanso;
  • Roberto continúa imparable;
  • Javi Hernández dio un paso adelante;
  • Edu Expósito cambió el centro del campo;
  • Bryan Zaragoza mostró desequilibrio;
  • el equipo tuvo ocasiones suficientes para haber conseguido el empate.

Y hay algo especialmente importante: el Espanyol no se descompuso después del 2-0. Al contrario, reaccionó y estuvo muy cerca de igualar.

Por eso mi sensación final es que el resultado es justo por lo ocurrido en el conjunto de los 90 minutos, pero el Espanyol se va de Butarque con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad después de una segunda parte bastante buena.

 MVP del Espanyol: Roberto Fernández — 8,5/10

Gol, personalidad, movilidad y otra demostración de que ahora mismo es el gran argumento ofensivo del Espanyol.

Y si tuviera que elegir al jugador que más me sorprendió después de Roberto, sería Javi Hernández (8/10): su asistencia en el 2-1 y su participación en la reacción perica fueron fundamentales.


OSASUNA 0-2 RCD ESPANYOL "OTRO CHUPINAZO DE EFICACIA Y DISCIPLINA DEFENSIVA"

Cuatro meses después de certificar su permanencia en el Sadar, el Espanyol vuelve a ganar en este idilio extraño este año con este estadio.

El Osasuna 0-2 RCD Espanyol, disputado el sábado 12 de septiembre de 2026 en El Sadar, fue un partido en el que el Espanyol ganó con una mezcla de eficacia máxima, orden defensivo y una actuación extraordinaria de Roberto Fernández. Los dos goles llegaron muy pronto, en los minutos 3 y 17, y ambos tuvieron una característica común: el Espanyol supo castigar los espacios y los errores de Osasuna.

El Espanyol salió a El Sadar con un 4-2-3-1, buscando no conceder demasiados espacios y tratando de acelerar el juego cuando recuperaba. Osasuna, también con 4-2-3-1, pretendía hacerse con el control desde el principio. Sin embargo, el encuentro quedó prácticamente condicionado por lo sucedido durante los primeros veinte minutos.

 Minuto 3: Roberto golpea primero

El Espanyol no necesitó prácticamente período de adaptación.

En el minuto 3, Roberto Fernández apareció dentro del área para culminar una rápida acción ofensiva iniciada por Marcos Fernández. El delantero perico definió con la tranquilidad de un futbolista que tenía muy claro dónde debía aparecer: 0-1.

El gol fue un mazazo para Osasuna porque llegó prácticamente en la primera aproximación peligrosa del Espanyol.

Osasuna intentó reaccionar inmediatamente. Budimir dispuso de una ocasión de cabeza y posteriormente Rubén García también tuvo una oportunidad, pero el equipo navarro no encontró la precisión necesaria.

Minuto 17: segundo golpe de Roberto

Cuando Osasuna todavía intentaba reorganizarse llegó el segundo.

En el minuto 17, Roberto volvió a aparecer en el área, esta vez después de una acción en la que intervino Omar El Hilali, y remató prácticamente a bocajarro tras la pasividad del defensa central y el portero que parecían que no se aclarasen para quien era el balón.

0-2. Doblete de Roberto Fernández.

Dos llegadas peligrosas, dos goles.

La estadística explica perfectamente la naturaleza del partido: el Espanyol acabó con solamente 6 disparos, frente a los 11 de Osasuna, pero consiguió una eficacia de remate a puerta del 50 %. Osasuna tuvo más posesión —60,6 %—, pero no consiguió traducir ese dominio territorial en goles.

 Osasuna reacciona, pero el VAR interviene

El conjunto local no se rindió.

En el minuto 18, Rubén García llegó a marcar para Osasuna, pero el tanto fue anulado después de la revisión del VAR. La jugada terminó siendo importante psicológicamente: un 1-2 hubiera cambiado completamente el escenario, mientras que el 0-2 mantenía al Espanyol en una posición extraordinariamente cómoda.

El Espanyol comenzó entonces a defender más cerca de su área, aunque sin renunciar completamente a salir con peligro.

Dmitrovic tuvo que intervenir ante Iker Muñoz y Marcos Fernández también probó fortuna desde fuera del área. La defensa perica, mientras tanto, comenzó a ganar protagonismo.


Segunda parte: resistencia perica


Osasuna salió del vestuario con una actitud mucho más agresiva.

El equipo de Luis Miguel Ramis aumentó la presión y acumuló más presencia ofensiva. Sin embargo, el Espanyol consiguió algo fundamental: no perder la estructura.

Los visitantes no necesitaban dominar la pelota. Necesitaban impedir que Osasuna encontrara un gol que reabriera el encuentro.

Y lo consiguieron.

El dato de posesión final es muy significativo: 60,6 % para Osasuna y 39,4 % para el Espanyol. Pero la posesión no se tradujo en ocasiones suficientemente claras.

Los cambios de Manolo

El técnico del Espanyol fue introduciendo piernas frescas.

En el minuto 66 entraron Gabriel Moscardó por Marcos Fernández y Cala por Tyrhys Dolan.

Posteriormente, en el minuto 80, Pere Milla sustituyó a Roberto, después de que el delantero hubiese cumplido sobradamente con su misión, y Bryan Zaragoza entró por Javi Hernández.

Finalmente, en el 89', Vanja Drkusic sustituyó a Edu Expósito para cerrar definitivamente el partido.

La lectura fue clara: proteger la ventaja, reducir riesgos y llevar el partido hasta el final.


🏆 Valoración individual del Espanyol

Mi valoración es sobre 10 y es independiente de las puntuaciones fantasy. Es decir, valoro la influencia real del jugador en el desarrollo del partido.

JugadorNotaValoración
Marko Dmitrovic8,5Fundamental. Transmitió seguridad y realizó intervenciones importantes cuando Osasuna intentó meterse en el partido.
Omar El Hilali8,5Extraordinario. Participó en el segundo gol y estuvo muy atento defensivamente. Una de las claves del triunfo.
Leandro Cabrera8,0Serio, contundente y concentrado. Lideró buena parte del trabajo defensivo.
Clemens Riedel7,5Buen partido en el eje defensivo. Vio amarilla, pero no perdió el control.
Javi Hernández7,5Cumplió con mucha disciplina táctica antes de ser sustituido.
Edu Expósito8,0Importante para dar equilibrio y ayudar a que el Espanyol no perdiera el control del partido.
Urko González de Zárate8,0Mucho trabajo sin balón. Ayudó a cerrar espacios y a dificultar la circulación de Osasuna.
Marcos Fernández8,0Muy buen comienzo. Participó directamente en el primer gol y amenazó desde lejos.
Tyrhys Dolan7,5Incisivo y trabajador. Su aportación ofensiva obligó a Osasuna a estar pendiente de las bandas.
Roger Hinojo7,0Partido correcto y disciplinado. Terminó con amarilla por mano.
Roberto Fernández10 ⭐El hombre del partido. Dos goles en 17 minutos y una amenaza permanente. Su capacidad para aparecer en el área decidió el encuentro.
Cala7,0Entró para reforzar el trabajo defensivo y cumplió con su cometido.
Gabriel Moscardó7,0Dio energía al centro del campo en el tramo decisivo.
Pere Milla7,0Aportó experiencia y capacidad para proteger la pelota en los minutos finales.
Bryan Zaragoza7,0Pocos minutos, pero suficiente para ofrecer velocidad y obligar a Osasuna a vigilar las transiciones.
Vanja Drkusic6,5Entrada testimonial para cerrar el partido.

Estas notas encajan especialmente bien con lo ocurrido: Dmitrovic y El Hilali fueron los grandes escuderos de Roberto, mientras que el resto del equipo realizó un trabajo colectivo muy serio. Una valoración publicada tras el encuentro situó precisamente a Dmitrovic y El Hilali entre los mejores del Espanyol, con Roberto como figura ofensiva del partido.


⭐ Roberto Fernández: 10/10

Es imposible hacer la crónica del encuentro sin detenerse en él.

Roberto ganó prácticamente el partido en 17 minutos.

Su primer gol llegó en el 3'; el segundo, en el 17'. Y lo más importante no fue únicamente el doblete, sino la sensación de peligro que transmitió cada vez que el Espanyol consiguió superar la primera línea de presión de Osasuna.

El delantero demostró:

  • gran lectura de los espacios;
  • capacidad para atacar el área;
  • contundencia en la definición;
  • concentración;
  • eficacia;
  • y, sobre todo, instinto goleador.

Con estos dos tantos, Roberto alcanzó los cinco goles en las cinco primeras jornadas, según las crónicas posteriores al encuentro.

Es decir: ha marcado en un porcentaje extraordinariamente alto de los partidos del inicio de temporada y ya se coloca como uno de los grandes protagonistas ofensivos del Espanyol.