Vinicius el provocar de la playa y sus balones, se salió con la suya sin ser expulsado por su comportamiento fuera de sí dentro del terreno de juego, donde todo el rato protestaba y se metía con los rivales siendo complice de Gil Manzano (el odiado), pero en la segunda parte se cayó un poco y se puso por la labor para sostener a un Real Madrid que no es lo que era, pero que con dos toques, rompió la defensa blanquiazul en pocos minutos y puso el 0-2 en un plis plas, ante la incapaz de reacción de un Espanyol donde Manolo agotó los cinco cambios en el 75 y luego Urko quedó cojó a los pocos minutos.
El RCD Espanyol no estuvo mal, pero le faltó pegada arriba, Lunin sacó al borde del descanso un gol cantado tras un corner. Previamente al inicio del partido Roberto tuvo un casi gol en un tiro cruzado, y en la segunda Ramón Terrats tuvo el 1-1 en un tiro lejano con parabola a ras de suelo que se fue fuera por poco.
