En la segunda jornada de La Liga, pero el resultado no refleja del todo el partido de los pericos: el Madrid tuvo más balón y más ocasiones, pero el Espanyol compitió con orden, resistió durante muchos minutos y llegó a los últimos instantes con el empate vivo. El gol de Carlos Espí en el 90’ terminó decidiendo un encuentro en el que los de Manolo González estuvieron cerca de sacar un punto. Calatrava y Vinicius deberían haber acabado expulsados por entrada brusca uno y por piscinazo el otro.
Manolo González apostó por repetir prácticamente el equipo que había derrotado al Levante 3-0. La idea era clara: 4-2-3-1, dos líneas juntas, mucha atención a las recepciones de Bellingham y Güler y velocidad cuando apareciera espacio para Roberto y Dolan. El once fue Dmitrović; El Hilali, Riedel, Unai Núñez, Hinojo; Urko, Edu Expósito; Calatrava, Javi Hernández, Dolan y Roberto.
El Madrid empezó dominando territorialmente y encontró el 0-1 en el minuto 9, cuando Arda Güler puso un balón de falta para que Jude Bellingham cabeceara ante la nula oposición en el salto de Hinojo. El Espanyol, sin embargo, no se descompuso.
Y ahí apareció la personalidad del equipo.
En el 30’, Javi Hernández encontró a Álex Calatrava, que culminó una buena acción colectiva para hacer el 1-1. A partir de entonces, el encuentro se convirtió en una lucha entre el dominio posicional madridista y la capacidad del Espanyol para cerrar espacios y salir con peligro.
La estadística explica perfectamente esa batalla: el Madrid terminó con un 63 % de posesión y 20 remates, mientras el Espanyol tuvo un 37 % de balón y nueve disparos. Los blancos, además, sacaron ocho córners por ninguno del Espanyol.
Pero hasta el minuto 90 el marcador seguía siendo 1-1.
🧤 Marko Dmitrović — el hombre que sostuvo el empate
Dmitrović tuvo probablemente una de las tareas más difíciles de la noche: estar preparado para intervenir aunque el Madrid dominara lejos de su área.
El serbio realizó varias intervenciones importantes, especialmente ante Bellingham y Mbappé, y mantuvo al Espanyol con vida durante los momentos de mayor presión madridista. El Madrid remató mucho más, pero no consiguió convertir esa superioridad territorial en una goleada precisamente porque Dmitrović respondió.
Su actuación fue especialmente importante en la segunda mitad, cuando el Madrid empezó a encontrar más espacios, pero no supo colocarse bien en la jugada del minuto 90, que iba perdido por el área como si persiguiera liebres.
Valoración: 8/10.
🛡️ Omar El Hilali — concentración permanente
El Hilali tuvo delante una noche de máxima exigencia. El Madrid podía atacar por dentro con Bellingham y Güler, pero también tenía la capacidad de abrir el campo y llevar a Vinícius hacia las bandas.
El lateral perico tuvo que defender muy pendiente de esas dos amenazas: no saltar demasiado pronto y, al mismo tiempo, no permitir que el extremo recibiera cómodo.
No tuvo el protagonismo ofensivo que puede tener ante rivales más replegados, pero su trabajo defensivo fue importante para que el Madrid no encontrara una autopista por fuera.
Valoración: 7/10.
🧱 Clemens Riedel — una batalla física constante
Riedel tuvo que convivir con una delantera de un nivel extraordinario. Su partido fue fundamentalmente defensivo: proteger el área, ganar duelos y evitar que Mbappé recibiera con ventaja.
Su salida del campo en el 66’ dio entrada a Vanja Drkušić, en una sustitución que buscaba mantener frescura y contundencia en el tramo final.
Hasta entonces había completado un partido serio, aunque el dominio del Madrid obligó a los centrales a pasar demasiado tiempo defendiendo.
Valoración: 7/10.
🛡️ Unai Núñez — lectura y anticipación
Núñez fue uno de los jugadores que más tuvo que interpretar el partido.
El Madrid no atacaba siempre de la misma manera: a veces buscaba a Mbappé al espacio; otras, a Bellingham entre líneas; otras, utilizaba a Güler para generar superioridades.
El central tuvo que estar pendiente de todas esas posibilidades y su colocación ayudó a que el Espanyol pudiera defender con un bloque relativamente compacto.
No fue una actuación espectacular, pero sí muy profesional y necesaria.
Valoración: 7/10.
🏃 Roger Hinojo — sacrificio en el lateral
Hinojo volvió a ser titular, como ya había sucedido contra el Levante. Su trabajo fue especialmente exigente porque el Espanyol tenía que defender muchos minutos sin balón. No debió coger a Bellingham en la defensa área de la falta.
Tuvo que cerrar espacios interiores y ayudar al central cuando el Madrid conseguía llevar el juego hacia su sector. En ataque apenas pudo incorporarse con libertad: la prioridad era que el bloque no se partiera.
Fue sustituido en el tramo final de la temporada, pero hasta entonces había cumplido una función eminentemente defensiva.
Valoración: 6,5/10.
⚙️ Urko González de Zárate — el guardaespaldas del centro del campo
Urko jugó un partido muy de trabajador.
Su misión era complicada: vigilar las apariciones de Bellingham, ayudar a Edu Expósito y tapar la zona delante de los centrales.
No podía limitarse a perseguir al inglés, porque hacerlo habría abierto espacios. Tenía que mantener la posición y decidir cuándo saltar.
Ese trabajo explica que el Espanyol pudiera resistir a pesar de tener mucho menos balón.
Fue sustituido por Pol Lozano en el 75’.
El propio Urko explicó después que Manolo le exige agresividad, personalidad con balón y precisión en los pases, y calificó la derrota ante el Madrid como un “jarro de agua fría”.
Valoración: 7,5/10.
🎛️ Edu Expósito — organizar mientras se defendía
Expósito tuvo probablemente uno de los trabajos tácticamente más difíciles.
Cuando el Espanyol recuperaba, necesitaba que alguien diera el primer pase que permitiera respirar al equipo. Y cuando perdía el balón, tenía que volver a formar rápidamente junto a Urko.
No pudo imponer el ritmo como ante rivales inferiores, pero su experiencia fue importante para que el equipo no se precipitara.
Fue el capitán y terminó siendo sustituido por Jofre en el 88’.
Valoración: 7/10.
🎨 Álex Calatrava — el gol que cambió la noche
Calatrava fue uno de los grandes protagonistas.
Su trabajo no se limitó al gol. Tuvo que recorrer muchos metros para ayudar al lateral y, al mismo tiempo, estar preparado para atacar el espacio cuando el Espanyol recuperara.
En el minuto 30 llegó su premio.
Javi Hernández le encontró y Calatrava definió para el 1-1, devolviendo al Espanyol al partido.
Fue sustituido en el 66’ por Rafel Bauzà.
El suyo fue el típico partido en el que un jugador ofensivo debe aceptar que tendrá pocas oportunidades y aprovechar una de las que aparecen.
Valoración: 8/10.
🧠 Javi Hernández — el cerebro ofensivo
Si Calatrava fue quien puso la firma al empate, Javi Hernández fue quien lo fabricó.
Su posición entre líneas era fundamental. El Madrid dominaba la posesión, pero Javi buscaba constantemente el espacio detrás de los centrocampistas blancos para conectar con Roberto.
La asistencia del 1-1 fue el ejemplo perfecto: recibió, levantó la cabeza y encontró a Calatrava.
Además, obligó al Madrid a mantener vigilada esa zona central. Fue sustituido por Pere Milla en el 75’.
Su rendimiento confirma una tendencia muy interesante: Javi estaba convirtiéndose en uno de los principales generadores de fútbol ofensivo del Espanyol.
Valoración: 8/10.
⚡ Tyrhys Dolan — correr para que el Madrid no pudiera vivir tranquilo
Dolan tuvo una tarea distinta a la del partido contra el Levante.
Aquella tarde había encontrado espacios continuamente. Contra el Madrid, los espacios eran mucho menores.
Por eso su principal aportación fue obligar a la defensa madridista a no adelantar completamente sus posiciones. Cada vez que recibía, intentaba acelerar y atacar el espacio.
No tuvo una producción ofensiva extraordinaria, pero su velocidad era una de las pocas armas capaces de hacer daño al Madrid en transición.
Valoración: 6,5/10.
🎯 Roberto Fernández — pelear en inferioridad
Roberto no marcó esta vez, pero su trabajo fue importante.
El delantero quedó muchas veces aislado porque el Espanyol defendía en bloque bajo y tenía dificultades para llevar acompañantes a campo contrario.
Su misión consistió en fijar centrales, aguantar balones y tratar de transformar despejes defensivos en ataques.
No tuvo el protagonismo goleador del 3-0 al Levante, pero tampoco era un partido diseñado para que disfrutara de muchas ocasiones.
Valoración: 6,5/10.
Los suplentes
Vanja Drkušić — 66’
Entró por Riedel y asumió inmediatamente una responsabilidad enorme: defender el área ante el arsenal ofensivo del Madrid.
Su entrada buscó mantener frescura y contundencia en los últimos 25 minutos.
Valoración: 6,5/10.
Rafel Bauzà — 66’
Sustituyó a Calatrava y tuvo que aportar energía en un momento en el que el Madrid empezaba a apretar.
No tuvo el impacto decisivo de los cambios madridistas, pero ayudó a mantener al equipo competitivo.
Valoración: 6/10.
Pol Lozano — 75’
Entró por Urko para reforzar el centro del campo.
Su misión fue clara: ayudar a sostener el empate y evitar que el Madrid encontrara espacios centrales.
Valoración: 6,5/10.
Pere Milla — 75’
Reemplazó a Javi Hernández. Con él, el Espanyol perdió algo de capacidad para conectar entre líneas, pero ganó presencia y piernas frescas para el tramo final.
Valoración: 6/10.
Jofre Carreras — 88’
Entró por Edu Expósito cuando quedaban apenas unos minutos. Tuvo poco tiempo para intervenir y prácticamente no pudo cambiar el rumbo del partido.
Valoración: sin tiempo suficiente para valorar.
El problema del 1-2: un partido que el Espanyol tenía prácticamente sobrevivido
El aspecto más cruel de la derrota fue el momento.
El Espanyol había soportado el dominio madridista durante casi todo el encuentro. El Madrid terminó con 20 remates frente a 9, 63 % de posesión y ocho córners, pero el marcador seguía igualado cuando entró el último tramo.
Entonces apareció Carlos Espí, recién incorporado al conjunto blanco, que aprovechó una acción confusa en el minuto 90 para marcar el 1-2. Mbappé había perdido el balón en la jugada y el delantero terminó castigando el pequeño desajuste defensivo.
Y ahí se resume la noche perica:
el Espanyol hizo casi todo lo necesario para competir contra el Madrid, pero no lo suficiente para sobrevivir hasta el final.
⭐ Mi valoración global del Espanyol
| Jugador | Nota | Trabajo principal |
|---|---|---|
| Dmitrović | 8 | Paradas que mantuvieron vivo al equipo |
| Calatrava | 8 | Gol y sacrificio defensivo |
| Javi Hernández | 8 | Asistencia, movilidad y conexión |
| Urko | 7,5 | Equilibrio y vigilancia de la zona central |
| El Hilali | 7 | Contención por banda |
| Riedel | 7 | Duelos y protección del área |
| Núñez | 7 | Colocación y anticipación |
| Expósito | 7 | Equilibrio y salida |
| Hinojo | 6,5 | Mucho trabajo defensivo |
| Dolan | 6,5 | Velocidad y amenaza en transición |
| Roberto | 6,5 | Fijar centrales y pelear balones |
| Drkušić | 6,5 | Correcto tras entrar |
| Pol Lozano | 6,5 | Ayuda para cerrar el centro |
| Bauzà | 6 | Energía en la segunda mitad |
| Pere Milla | 6 | Trabajo en el tramo final |
| Jofre | — | Muy pocos minutos |
La conclusión
Fue una derrota que dejó más cosas positivas que negativas en términos de competitividad. El Espanyol no pudo igualar al Madrid en posesión ni en volumen ofensivo, pero sí consiguió llevarlo hasta el minuto 90 con el partido abierto.
Y eso tiene mérito.
Dmitrović sostuvo, los centrales resistieron, Urko y Expósito trabajaron para cerrar el centro, Calatrava y Javi fabricaron el empate y Dolan y Roberto intentaron convertir las pocas transiciones en peligro.
El problema fue que contra un Real Madrid con Bellingham, Mbappé, Vinícius y compañía, un solo despiste en el minuto 90 podía ser suficiente para perder. Y eso fue exactamente lo que sucedió.
