martes, 27 de octubre de 2026

SESTAO RIVER 4-3 RCD ESPANYOL "MONCHI TIRA LA COPA CON EL ULTIMO RIDICULO DE MANOLO GONZALEZ"

 


¿Cuantos ridículos se necesitan para cesar a un entrenador que no saber cambiar el timón y el juego desastroso de un equipo que no sabe dar ni un pase bien? Eso es lo que ha sucedido a Manolo González prácticamente durante todo el año 2026, la derrota del derbi de inicio de año, hizo mucho daño para que el equipo perdiera su sentido de juego y el rumbo diambulando en primera división con una segunda vuelta nefasta, ahora en descenso y para rematar otro rídiculo en copa, esta vez en las Llanas de Sestao.


1. La crónica: un Espanyol que empezó sin imponer su superioridad

Las Llanas recibió al Espanyol bajo la lluvia, en un escenario de esos que convierten una primera ronda de Copa en una prueba de carácter. El Sestao llegaba como líder de su grupo de Segunda Federación, mientras que el conjunto de Manolo González afrontaba el encuentro bajo presión por sus resultados recientes.

El técnico perico apostó por un once competitivo, con Dmitrovic en la portería, Cabrera y Riedel como pareja de centrales y Marcos Fernández como referencia ofensiva. No era una alineación que invitara a interpretar el partido como un trámite.


Un comienzo prometedor que duró demasiado poco

El Espanyol golpeó primero. En el minuto 5, Marcos Fernández provocó un penalti que él mismo transformó para adelantar a los visitantes. Era el escenario ideal: ponerse por delante, rebajar la tensión ambiental y obligar al Sestao a asumir riesgos.

Pero el conjunto local respondió en el minuto 17. Adri Carrión aprovechó un resbalón de Hinojo y batió a Dmitrovic con un disparo ajustado que botó antes de llegar al portero. El empate reflejó un problema que iba más allá del marcador: el Espanyol no estaba consiguiendo convertir su superioridad teórica en control defensivo.


En esos primeros minutos también hubo señales de que el partido podía complicarse. Jon Rojo probó fortuna desde fuera del área, Dmitrovic tuvo que intervenir y Cabrera amenazó a balón parado. El Sestao no necesitó dominar la posesión para generar peligro.

El problema táctico: tener el balón no basta

Los datos parciales publicados por AS mostraban un 61,3 % de posesión para el Sestao y un 38,7 % para el Espanyol en torno al minuto 21. La muestra era demasiado pequeña para extraer conclusiones definitivas, pero sí reflejaba que el arranque no estaba respondiendo al guion esperado.

La cuestión fundamental era cómo gestionaba el Espanyol las pérdidas y las segundas jugadas. En un campo castigado por la lluvia, cada control defectuoso y cada balón dividido podían convertirse en una ocasión para el rival.

Además, el Sestao llegaba con argumentos futbolísticos propios: presión, intensidad, juego directo y peligro a balón parado. No era un rival al que bastara con esperar a que se desgastara.


No puedo reconstruir con rigor el resto del encuentro hasta el supuesto 4-3 sin una secuencia final de goles y acontecimientos verificable. Hacerlo sería presentar una narración ficticia como si fuera una crónica real.


Estas valoraciones se refieren al once titular y a los suplentes convocados. Son evaluaciones provisionales basadas en las acciones y datos que he podido comprobar, no notas definitivas de los 90 minutos.

Escala orientativa: 5 = actuación neutra; 6 = correcta; 7 = destacada; 4 o menos = dificultades importantes. No asigno una nota cerrada cuando faltan evidencias suficientes.

Titulares


1. Marko Dmitrović — Portero


Encajó el empate de Adri Carrión tras el bote del balón y el resbalón de Hinojo. La acción plantea una duda sobre la respuesta al disparo, pero el bote previo y las condiciones del terreno son factores relevantes. No sería justo atribuirle por sí solo el gol. Hay que valorar también sus intervenciones posteriores, que no he podido verificar.


2. Omar El Hilali — Lateral derecho


Su examen pasa por controlar la profundidad, proteger el segundo palo y evitar que las transiciones locales generasen superioridades. No dispongo de acciones suficientes para atribuirle errores concretos o certificar que cumplió correctamente esas tareas.


3. Clemens Riedel — Central

Sin nota concluyente

Su responsabilidad principal era sostener la línea defensiva y dominar los duelos con los atacantes del Sestao. El partido exigía atención especial a los balones largos y a las segundas jugadas. Sin datos completos de sus duelos, despejes y posicionamiento, no puedo determinar su rendimiento global.


4. Leandro Cabrera — Central

Inicio positivo en ataque

En el tramo documentado, remató de cabeza una falta servida por Javi Hernández y obligó al portero local a intervenir. Esa acción confirma su aportación ofensiva a balón parado. Defensivamente, no hay 

5. Roger Hinojo — Lateral izquierdo

Error en el empate

Es el caso individual más delicado entre los titulares por las acciones confirmadas. Se resbaló en la jugada del 1-1 y permitió que Carrión dispusiera de espacio para armar el disparo. El estado del césped atenúa la responsabilidad, pero no elimina la importancia de la acción. Para evaluar su partido completo habría que comprobar si corrigió el problema después.


6. Urko González de Zárate — Mediocentro


Debía aportar equilibrio, proteger a los centrales y ayudar a superar la presión local. En partidos de Copa como este, su colocación tras pérdida resulta tan importante como su precisión en el pase. No hay datos individuales suficientes para afirmar si controló esas situaciones.


7. Pol Lozano — Centrocampista


Su papel era conectar la recuperación con la progresión ofensiva y ofrecer una salida limpia ante la presión. El arranque del equipo no permitió apreciar un dominio claro del juego. Sin estadísticas individuales completas, sería especulativo convertir esa impresión colectiva en una mala nota personal.


8. Álex Calatrava — Mediapunta


Partía como una de las piezas encargadas de enlazar el centro del campo con Marcos Fernández. Para valorar su actuación habría que comprobar su participación entre líneas, la calidad del último pase y su implicación en la presión. No dispongo de suficientes acciones verificadas para juzgar esos aspectos.


9. Javi Hernández — Interior ofensivo

Participativo en el inicio

Puso el balón que Cabrera remató de cabeza en una acción a balón parado y probó un disparo desde la frontal que se marchó desviado. Mostró participación en la creación de peligro durante el tramo inicial. Falta comprobar si mantuvo esa influencia y si mejoró la circulación ofensiva a medida que avanzó el encuentro.


10. Tyrhys Dolan — Extremo

Amonestado en el minuto 17

Recibió una amarilla por cortar un contragolpe del Sestao. La acción evidencia que tuvo que intervenir defensivamente en una transición peligrosa, aunque no permite juzgar por sí sola la decisión. En ataque, interesa conocer si logró explotar los espacios exteriores y generar situaciones de uno contra uno.


11. Marcos Fernández — Delantero centro

Gol de penalti

Fue el protagonista ofensivo más claro del arranque. Provocó el penalti y lo transformó con serenidad, engañando al portero. Demostró personalidad y eficacia en el área. La evaluación completa requiere comprobar su participación en el juego de espaldas, los desmarques y las ocasiones que tuvo después.

La alineación y las acciones iniciales descritas se corresponden con la cobertura de AS y la alineación publicada por Mundo Deportivo.


4. Diagnóstico colectivo del Espanyol

A partir de lo comprobado, hay tres cuestiones que merecen atención.

  • Concentración defensiva. El empate llegó tras un resbalón en una acción que exigía defender con precisión. En un terreno mojado, la gestión del riesgo debe ser colectiva: coberturas cercanas, distancias cortas y vigilancia de los rechaces.

  • Control del ritmo. El Espanyol no logró evitar que el Sestao encontrara oportunidades durante el comienzo. La posesión, por sí sola, no garantiza superioridad si el equipo no controla las pérdidas ni el juego directo.

  • Eficacia en las áreas. Marcos Fernández convirtió el penalti y Cabrera generó peligro a balón parado. El problema que queda por analizar es si el equipo mantuvo esa capacidad ofensiva y si consiguió proteger su propia área durante el resto del choque.

El contexto también importa: el Sestao llegaba en una buena dinámica y tenía argumentos para competir, mientras que el Espanyol afrontaba la eliminatoria tras varios resultados adversos. Eso ayuda a explicar la exigencia del partido, pero no justifica automáticamente los errores que pudieran producirse.

El arranque deja una conclusión clara: el Espanyol encontró pronto el gol, pero no consiguió convertir esa ventaja en tranquilidad. Marcos Fernández aportó eficacia, Javi Hernández participó en las acciones ofensivas y Cabrera generó peligro por arriba; en defensa, el empate de Carrión puso el foco en la vulnerabilidad de una acción que el equipo debía gestionar mejor.